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domingo, 19 de julio de 2026

El Diario del Mundial 2026 - Inglaterra Tercera, Francia Cuarta



Francia 4 Vs. Inglaterra 6


Francia vs Inglaterra: Thomas Tuchel se saca la espina con Kylian Mbappé para ganar el tercer lugar del Mundial 2026

El partido fue una demostración de ataque con 10 goles

El partido por el tercer lugar de la Copa Mundial de la FIFA 2026 parecía ser un duelo muy parejo entre dos potencias como Francia e Inglaterra, pero esto solo fue hasta el silbatazo inicial en el que la escuadra de Thomas Tuchel salió a sacarse la espina de la derrota en Semifinales ante Argentina y demostrar todo su arsenal ofensivo que tuvo un primer tiempo de ensueño.

Durante los primero 45 minutos del partido la Selección de Inglaterra fue una auténtica aplanadora consiguiendo cuatro goles de tres de sus referentes como Declan Rice, Konsa y Bukayo Saka, este último con un doblete para dejar el marcador 0-4 al descanso, pero no contaban con el regreso de Kylian Mbappé que los puso a temblar.

Mbappé y Francia se quedan cerca de la heroica en el Mundial 2026

Para el segundo tiempo muchos se esperaban que fuera un trámite y que Inglaterra pudiera sentenciar, pero se aparecieron sus fantasmas y rápidamente se apretó el partido con tres goles de Francia, encabezados en el ataque por Kylian Mbappé quién se pone de líder por la Bota de Oro y ya tiene 22 goles en Copas del Mundo.

Momentos de tensión se vivieron en los últimos minutos cuando quedaban 10 minutos y el marcador estaba 3-4 porque Francia encimaba a Inglaterra y los había metido en su área por lo que se empezaba a parecer que sucedería lo mismo que en Semifinales contra Argentina, pero pudieron lograr la heroica, quedándose cerca.

Inglaterra vs Francia protagonizan feria de goles por el tercer lugar

Como si ya fuera poco, el cierre de partido fue de alarido, llegando tres goles más, siendo un total de 10 goles en el partido y aunque Bukayo Saka marcó su hat-trick y parecía que se sentenciaba el partido, Francia no se quedó atrás y se volvió a poner a un gol del tiempo extra.

Sin embargo, fue Jude Bellingham el que finiquitó el partido y la feria de goles para que el marcador final fuera de 4-6 para que Inglaterra se quedara con el tercer lugar de la Copa Mundial de la FIFA 2026, después de una gran participación con sus figuras que dejan un gran sabor de boca para las próximas ediciones.



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Estadìsticas














viernes, 17 de julio de 2026

El Diario del Mundial 2026 - La Hipocresía de la Campaña Anti - Argentina

"EL secreto oscuro de Argentina: el blanqueamiento de su población",
argumento clave de los ataques contra Argentina


Bancar al colonizador para sumar reproducciones


Lo que hay detrás de la campaña masiva de odio contra Argentina


Descubrieron dónde queda Argentina hace tres días y ya saben que somos el peor país del mundo. Spoiler: el algoritmo los recompensa por odiarnos. Durante el mundial, millones de personas confluyeron en las plataformas virtuales para apoyar a los países más imperialistas y genocidas posibles “con tal de que no gane Argentina”; incluso, por quienes supieron ser colonia de alguno de ellos. Una crónica sobre la cloaca del odio anti argentino prefabricado, los likes que deja y las hipocresías que esconde.

Por Camila Alfie. Página 12 17 de julio de 2026


En el mundial anterior, en la final contra Francia, Argentina entró a la cancha como un equipo de 10 amigazos con el cuchillo entre los dientes, liderado por uno de los mejores jugadores que caminó sobre la faz de la Tierra que, teniendo todo para ser la persona más soberbia existente, la palabra más ofensiva que se le escuchó decir fue “bobo”.

La posibilidad trágica de que a Messi se le escapara de las manos la Copa del Mundo en el que, pensábamos, iba a ser su último mundial; el realismo mágico de la pericia de nuestro despliegue atlético y la poca queribilidad que suscitaba el equipo galo, conducido por Mbappé, hicieron que -casi- todo el mundo estuviera de nuestro lado. Desde Ricky Martin hasta Barack Obama: millones se pusieron la albiceleste con nosotrxs y celebraron a nuestra par el 18 de diciembre de 2022.

Este año, la percepción de Argentina es muy diferente. Y llama la atención el cambio brutal. Más allá de de las clásicas rivalidades futbolísticas de toda la vida, se construyó en las redes sociales una campaña masiva de odio inédita contra Argentina que excede los límites de cualquier chicana. Miles de videos con millones de reproducciones, tuits y comentarios se convirtieron en una cloaca donde convergieron personas de todas partes del mundo, unidas por un sentimiento común: Argentina es un país malvado y racista, y cualquier persona de bien lo odiaría. Esto se vio clarísimo en el partido contra Inglaterra, donde miles de personas de países que fueron colonias, sobre todo nuestros hermanos latinoamericanos, decidieron ponerse del lado de una bandera que ocupa ilegítimamente nuestro territorio, asesinó a 649 soldados argentinos hace menos de 4 décadas y actualmente amenaza nuestra soberanía, solo porque ahora está de moda. Es decepcionante.

“Imagínate qué malo tiene que ser Argentina como país para que yo decida hinchar por mi colonizador”, dice una instagramer jamaiquina con vocación de influencer. Nunca dice por qué es malo, pero todos coinciden. “Ser negro y apoyar a Argentina es como ser latino y votar por Trump”, dice un afroamericano en Instagram; “Argentina es un país tan malo, que si mañana Argentina jugara sola, yo igualmente hincharía por el estadio”, dice otra, “¿Quién prefiero que gane? ¿Un país que traficó esclavos, o un país que dejó entrar nazis?”, se preguntaba otra, como si montar un imperio en base al tráfico masivo de personas secuestras y sumarse a los países que dejaron entrar nazis, sean dos eventos históricos comparables.

En las redes sociales, se puso de moda odiar a Argentina, de la misma forma en que se pone de moda un tema de Bad Bunny: una tendencia que suena cool y genera engagment.


Las redes insinúan que el domingo el mundo entero estará
contra nosotros, no solo nuestros rivales en el Mundial
(cosa que podría comprenderse dentro del folklore
futbolístico), sino otros nuevos enemigos, como México.


Las dimensiones del odio antiargentino tiene distintas aristas. En primer lugar: que somos agrandados e insoportables. Y les voy a dar la razón, somos soberbios, ¿cuál es nuestro crimen? Lo que les molesta, en este caso, es que no nos comportemos como esperarían que se comportara un latinoamericano: como un súbdito con complejo de inferioridad y odio internalizado. Porque cuando un francés, un noruego o un japonés habla con orgullo de su país, es un patriota, y eso les encanta. Pero cuando un argentino hace lo mismo, es un egocéntrico. Porque somos un país pobre, que se cae a pedazos y atado con alambres -más aún ahora, gobernados por una ultraderecha cipaya y entreguista, que nos odia más que todos nuestros haters juntos- y aun así, vamos a seguir convencidos de que nuestro país es el mejor del mundo, el más lindo y el más sublime, y eso les pica.

¿Qué es lo novedoso ahora? La repetición de personas, sobre todo racializadas y de países del sur global, que descubrieron hace tres días dónde queda Argentina y ahora hacen contenido sistemático sosteniendo narrativas simplistas y de impacto sobre nuestra historia e identidad, para cimentar la idea de que Argentina es un país que merece ser especialmente odiado por ser particularmente racista. Los argumentos son variados: que Argentina es racista porque dejó entrar nazis y si es más “blanco” que el resto, es porque somos todos descendientes de nazis; pero también es un país sionista y es el Israel de latinoamérica porque nos creemos más especiales y más europeos que el resto; y también es un país sospechosamente demasiado blanco, y si no hay negros es pprque los mataron a todos y demás argumentos flojos de papeles construidos para estigmatizar(nos), además de varias teorías conspiranoicas que hablan más del enunciador que de nosotrxs, como la creencia de que Messi es judío y que Argentina compró el mundial. La envidia, la realidad alterada y el fácil acceso a un teclado no son una buena combinación.

De esta manera, estos caídos de la palmera que usan el odio antiargentino prefabricado como un catalizador de likes y visibilidad en redes sociales, nos tiran por la cabeza categorías raciales que no se ajustan a nuestra historia y simplifican procesos históricos complejos para construir un imaginario popular donde el argentino es, por default, un rubio cheto soberbio y tramposo de Puerto Madero con sospechoso apellido alemán, pero que también es judío, que se cree europeo. Esto sirve para acumular reproducciones, pero también para deshumanizarnos y que, cuando vengan a terminar de invadirnos y saquearnos, a nadie le importe.

Ahora bien: ¿Argentina es un país racista? ¿Más que cuál otro? ¿Cómo medirlo? ¿Con qué criterio? Argentina es un país donde, como en cualquier otro, viven personas racistas. En Argentina, el racismo, la xenofobia y el colorismo se inscriben en dimensiones distintas a las que pueden observarse en otros países donde hubo segregación, apartheid y una economía montada sobre el trabajo esclavo, como en Estados Unidos. A Argentina llegaron 200 mil esclavos africanos, muchísimo menos que a Brasil, donde fueron trasladados 5 millones. En Argentina no hubo segregación, hay libertad de vientre desde 1813 y la esclavitud se abolió en 1860, a diferencia de Estados Unidos, donde hubo segregación hasta hace cinco días, básicamente.

Pero a esas personas, las que “aparentemente” tanto les importa el racismo en Argentina como argumento para odiarnos, no les interesa aprender sobre cómo se manifiesta el racismo en Argentina, o cómo lo experimentan quienes lo sufren, o qué fue la Campaña del Desierto, o cómo se constituyó nuestra identidad nacional, o nuestro Estado Nación, etc; sino en construir una narrativa anti-argentina porque el odio genera likes, visibilidad, engagment, monetización y las redes sociales son una cámara de eco a la que la gente entra para sentirse validada. La cuestión racista en Argentina es un debate en el que es necesario profundizar, pero no con un gringo que nos corre por izquierda porque se puso de moda en Twitter.

Por otro lado: ¿Argentina dejó entrar nazis? Sí, como también lo hicieron Estados Unidos -que refugió a científicos nazis-, Brasil, Paraguay, Uruguay o Chile, donde precisamente el presidente, Kast, es el hijo de un nazi. También somos el país de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, donde nacieron el Che Guevara y Diego Maradona, quien siempre se reconoció de sangre guaraní, y Mercedes Sosa, una de nuestras mayores cantoras, comunista y descendiente de indígenas. Un país contestatario con una clase trabajadora organizada, que supo ser faro en la ampliación de las conquistas sociales populares y en la lucha por los derechos humanos; donde surgió el pañuelo verde de la campaña del aborto legal, que recorrió el mundo, y fue uno de los primeros en legalizar el matrimonio igualitario. Pero lo de los nazis tira más como descriptor para englobarnos.

La campaña de odio antiargentino en redes sociales es solo otro ejemplo de cómo estas plataformas reproducen discursos estigmatizantes para generar un sentimiento común que favorezca al algoritmo. Y eso es preocupante. Pero también da cuenta de otras hipocresías: si los que nos detestan deciden a qué país apoyar según qué tan racista es, entonces no deberían bancar a Inglaterra, donde hace dos meses hubo movilizaciones masivas para expulsar a los inmigrantes. No deberían estar apoyando países que fueron potencias imperialistas, y que aún mantienen territorios coloniales, y que se enriquecieron a costa de dividirse el mundo para saquearlo, como piratas usurpadores, a fuerza de genocidios, extractivismo y tráfico de esclavos.

La realidad es que, cualquiera de esos “influencers” que fomentan el odio antiargentino, tiene las puertas abiertas para venir a Argentina a atenderse gratis en un hospital público a la par que cualquier otro argentino y a hacer una carrera en universidades reconocidas en todo el mundo sin pagar un solo peso. Argentina es uno de los países donde es más fácil conseguir una residencia, establecerse y, me arriesgo a decir, hasta hacerte amigos que te van a abrir las puertas de su casa y hacerte sentir en familia. Es un país que recibió a miles de inmigrantes de todos los países, lejanos y cercanos; de paraguayos que gritamos sus goles como si fuesen nuestros, de colombianos y venezolanos que, incluso, tuvieron la posibilidad de contribuir con su voto para que ahora nos gobierne Milei. Me pregunto si esos “influencers” correrán con la misma suerte tratando de hacerse una vida de cero en Suiza o Alemania. No necesitamos que vengan extranjeros a odiarnos: con nuestro presidente, que juega para el equipo de Thatcher, tenemos suficiente. El resto, están más que invitados al mejor país del mundo.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/2026/07/17/lo-que-hay-detras-de-la-campana-masiva-de-odio-contra-argentina/

jueves, 16 de julio de 2026

El Diario del Mundial 2026 - Se Viene la Final


 



El Diario del Mundial 2026 - En una Épica Remontada, Argentina Pasa a la Final

 



Inglaterra 1 Vs. Argentina 2


Inglaterra - Argentina: El mejor Messi resucita y hay Finalissima de Copa del Mundo ante España

Argentina - España: El duelo de la Gran Final de la Copa del Mundo

Inglaterra estaba en la Gran Final del Mundial 2026 hasta el minuto 86. Pero cuando parece muerto Argentina, aparece Messi. Y su mejor versión vale para resucitar una voltereta digna de enmarcar estas semifinales en el Mercedes-Benz Stadium. Inglaterra ha caído ante el Rey, que buscará su bicampeonato: Argentina - España será la Final de la Copa del Mundo.

Como sucedió ante México en octavos de final en el Estadio Azteca, Anthony Gordon se había vuelto el héroe, pero entonces Tuchel decidió echar atrás a la selección inglesa y pagaron la osadía. Primero vino Enzo Fernández, y luego un pase de Leo para Lautaro Martínez en tiempo de compensación, suficiente para un 2-1 de un heroíco segundo tiempo de la Albiceleste.

Argentina ha aprendido a resucitar a falta de futbol. Pasó contra Egipto y de ahí ha aparecido la campeona del Mundo. Ahora serán Luis de la Fuente, Lamine Yamal y toda España y su gran futbol el siguiente rival

Pero Argentina es finalista, y el Bicampeonato es posible gracias a que el Rey resucitó. Messi va por la historia.

El análisis del partido se entiende desde la emoción. No era un partido normal y no lo fue. Se jugaba con el cuchillo entre los dientes, en especial, Argentina, que empezó a marcar el terreno con dos mamporros de Leandro Paredes a Jude y Anderson. Era una declaración de intenciones.


Argentina da voltereta desde la emoción

Argentina quería jugar sus cartas, la de la emoción, la de un equipo quizá no espléndido en lo físico, pero tremendamente competitivo. El árbitro, de Estados Unidos nacido en Marruecos, no sabía dónde parar los corrillos de los jugadores, tánganas varias y desconsideraciones. De Paul, por cierto, se quedó en el banco y entró de titular Giuliano. 'Argen' necesitaba energía.

Leandro era el mejor de Argentina, distribuyendo juego y marcando la cancha. Kane se tiraba de 10 para rascar bola y Jude era derribado cada vez que tocaba la pelota. Con estas premisas y cero ocasiones claras, se llegó al descanso. Un partido 'perro', histórico, que se jugaba con el alma en cada pelota. Poco fútbol.

La segunda parte empezó con una mala noticia para Argentina, pues en una de las cabalgadas de Bellingham, 'El Cuti' recibió la amarilla, y, unida a la de Lisandro en la primera parte, la Albiceleste competía la segunda parte con sus dos centrales amonestados. Parecía partido de 1-0.

Y llegó el gol de Gordon en el minuto 54, en un despiste de Nahuel Molina, que le dejó una autopista hacia el cielo al nuevo jugador del Barça. Inglaterra se adelantaba y ponía, de nuevo en este Mundial, en problemas a la Albiceleste. Pero la campeona del mundo tenía mucho margen para mejorar e intentar la igualada.


Inglaterra atrinchera tras gol, pero Argentina pudo en 7 minutos

Tras el gol, Inglaterra se atrincheró. Literal. Puso el 'autobús'. Descarado. Quedaban demasiados minutos... y Leo se puso a jugar, a distribuir, a liderar. Ahí vinieron algunas ocasiones 'argentas', como un cabezazo que salvó el buen portero Pickford. 'Argen' apretaba... y vino la pausa de hidratación.

Estaba por llegar. Argentina lo merecía. Un palo a bocajarro de Mac Allister; una ocasión clara de cabeza de Nico González; un Jude tapando a Messi... Inglaterra estaba literalmente 'acongojada', sólo confiaba en el 1-0... y eso es un pecado ante la campeona del mundo.

Y ¡pum!, llegó el golazo de Enzo Fernández, en un remate desde lejos (otro gol decisivo). Muy merecido. Inglaterra estaba contra las cuerdas... Y sin tiempo para el aliento... Pum, llegó el 1-2 de Lautaro. Y llegó el éxtasis. Merecido. Esta Argentina es de época, pase lo que pase ante La Roja el domingo.




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martes, 14 de julio de 2026

El Diario del Mundial 2026 - España a la Final

 



Francia 0 Vs. España 2


Francia - España: Au revoir Mbappé y Deschamps; Lamine Yamal y Oyazarbal conducen a la Final del Mundial 2026

Francia se queda sin tercera final consecutiva en Copas del Mundo; Deschamps termina su fase de entrenador eliminado ante Luis de la Fuente

Cuando el 'Y si sí' en un Mundial se argumenta en jugadores, entrenador y sobre todo de futbol, pasa lo que acabamos de vivir en el AT&T Stadium de Arlington, Texas: Una Selección Española de Luis de la Fuente borrando a la que venía siendo la mejor selección del Mundial 2026, Francia. España es el primer finalista de una Copa del Mundo en el que esa frase, tal vez más mexicana en este mes, se convierte en casi una realidad: Volver a alzar el trofeo que los llevó a la gloria 16 años atrás.

Tras un 2-0 más que contundente ante los Dembelé, los Mbappé, los Olise, la realidad es que pudo más un cuadro tiempista. Una selección que no pierde la tranquilidad. En el toque. No dudan de su táctica. El tiki taka de Sudáfrica 2010 con Xavi, Iniesta, Xabi Alonso, hoy lo gradúan los Oyarzabal, los Rodri, los Pedro Porro -sublime en esta semifinal-. Porque borrar a un rival, es dejarlos en cero. Y hoy Francia, dos veces finalista consecutivo, se quedó inoperante. Y eso ya es decir mucho.

Qué pasará este domingo 19 de julio 2026 en la Gran Final del Mundial 2026. Muchas teorías y pronósticos irán apareciendo; la única realidad, es que el primer finalista, España, ya espera por Messi y la campeona Argentina, o por Inglaterra y sus Bellingham, Harry Kane, Gordon.

Pero lo que hemos visto hoy, es poesía pura. Poesía española. Au revoir (adiós) Les Blues.


El penalti del alivio, gracias a Lamine Yamal: 0-1

Desde el primer soplido se adivinó lo que significa una semifinal mundialista, un partido que se puede disputar una vez en la vida. Los balones resbalaban en las botas y los controles se escurrían como en edad infantil. No existían las áreas hasta que cualquier pérdida mostraba lo que es Francia. Lo suyo no son transiciones, son salidas de Cabo Cañaveral. Lo bueno para España es que el mejor de los cuatro fantásticos era Barcola, la liebre que relegó a Doué.

Uno de los mandamientos modernos indica que el fútbol son detalles. En este Mundial España cogió las llaves de la tienda y no las suelta. El primer fleco llegó en un picacho del área. Digne esperó el bote de un balón para despejar cuando Lamine se anticipó y se llevó un patadón. El penalti, claro, lo transformó Oyarzabal con la heladería en las piernas que le caracteriza en estos trances.

Tras el gol, el segundo gesto fue la lesión de Saliba, el jefe de la defensa gala, al que una lesión muscular, como a Nuno Mendes y Courtois (ojo a la brujería), dejó fuera de la lucha. Con ventaja en el marcador, España gobernaba el espíritu del partido. En esa labor destacaban Rodri y todos los Rodri que parecían flotar en el césped. El pivote daba un campus de jugar al primer toque, hacer las faltas que se pedían en las terrazas y manejar el cronómetro de Dallas.

Eso era Francia en los años 80, una selección de centrocampistas de perfume caro y alta costura. El patrón, cuya silueta la encarnaba Platini, gobernador del césped, era quedarse con el balón hasta que se apagaban los focos. Hipnotizaban al rival y los delanteros eran de otra división. Ahora, el mediocampo, con Tchouaméni y Rabiot, es un trámite obligado por la pizarra, unos costaleros para aupar a la brigada de destrucción masiva.

El equilibrio sólo se rompía en lo que señalaba el marcador gigante. A España le bastaba para mandar en el marcador. Las estrellas de la legión gala amagaban sin dar. Lamine, aparte del penalti, buscaba una diablura. Mbappé y Olise, la sociedad del campeonato, chocaban con la defensa española y el fuera del juego.


El golazo de Pedro Porro para el 0-2 de Francia España

España administraba la ventaja mientras aguardaba el momento de dar el golpe definitivo. Eso llegó con una combinación mágica de Olmo y Pedro Porro. El lateral derecho resolvió como si se llamara Kylian y se apellidara Mbappé. Un defensa total.

El éxtasis era español. Francia, aplanada y sorprendida, sólo asustaba en alguna correría de Mbappé. El partido de Dembélé y Olise les dejaba en mal lugar. España, agigantada, daba los últimos toques a un partido histórico.

En esos últimos sustos emergía Unai Simón. La fiesta nacional francesa fue española. Espera la segunda final mundial de la historia tras una lección inolvidable.



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Francia 4 Vs. Inglaterra 6 Francia vs Inglaterra: Thomas Tuchel se saca la espina con Kylian Mbappé para ganar el tercer lugar del Mundial 2...