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martes, 14 de julio de 2026
domingo, 12 de julio de 2026
El Diario del Mundial 2026 - Día 30 - Pasaron Inglaterra y Argentina
Noruega 1 Vs. Inglaterra 2
La Marina Real de Inglaterra hunde el barco 'vikingo'
Dos goles de Bellingham consumaron la remontada de Inglaterra ante Noruega para meterse en unas semifinales de la Copa del Mundo por cuarta vez en su historia
El barco 'vikingo' de Noruega había conseguido navegar hasta los cuartos de final de una Copa del Mundo por primera ocasión en su historia. Pero, capitaneados por un Bellingham estelar que volvió a anotar un doblete para remontar el encuentro, se hundieron ante la imponente flota de la Marina Real de Inglaterra, que alcanza las semifinales por cuarta vez... mientras mantiene vivo el sueño de levantar el título 60 años después.
La única incógnita que presentaba Noruega era el puesto de extremo izquierdo... y Schjelderup le acabó ganando la partida a Nusa tras sus dos asistencias en favor de Haaland contra Brasil. Tuchel, por su parte, tuvo que estrujarse mucho más la cerebro para conformar su once. Resolvió la crisis en el lateral derecho reubicando a Konsa para dar entrada a Stones en el eje de la zaga. A su vez, también recuperó a Madueke como extremo por Saka.
Saltó Inglaterra con la intención de llevar la voz cantante. Eso sí, tampoco querían 'desnudarse' en exceso. Les dejó jugar Noruega, que replegaba en un bloque medio medianamente pasivo donde Odegaard marcaba la estructura. Por momentos, se juntaba arriba con Haaland... pero también tenía un ojo puesto en un Elliot Anderson que quería mandar.
Apretaba el calor en Miami e hizo mella. Tanto que Inglaterra, por momentos, también llegó a ceder la iniciativa tratando de descansar. Fue por izquierda, sin embargo, por donde buscaron empezar a inclinar el campo. De un envío de Anderson desde el piquito del área llegó la primera ocasión, por definirlo de algún modo. Llegó a 'peinar' Bellingham, que cayó mal y se dolió de su maltrecho hombro, en el punto de penalti.
Pedía más intensidad Tuchel durante la pausa de hidratación y, nada más volver, Kane mandó arriba una falta desde la frontal que no inquietó a Nyland. Sin embargo, a raíz de un pase atrás deficiente de Stones en una de las pocas acciones que Noruega subió líneas, a Inglaterra le entraron los miedos.
Avisó Haaland con un 'cabezazo' en el segundo palo a centro de Ryerson... y castigó Schjelderup conectando un 'centro-chut' desde el costado izquierdo que se acabó 'colando' tras tocar en el palo. Pudo hacer algo más Pickford y se llegó a reclamar falta de Berg sobre Kane en el origen de la jugada. Para Turpin, no era suficiente.
A Inglaterra le entraron todas las dudas del mundo... pero Sorloth no fue capaz de castigarlo a la contra en un dos para uno ante Stones. No se lo podía creer Haaland consciente de lo que podía suceder. Y es que, ya en tiempo de descuento, Bellingham recibió de Gordon en la frontal, se deshizo de Heggem con un mero control y cruzó ante Nyland para rescatar a los 'Three Lions'. Tuvo 'miga', ya que se reclamó un toque del balón con el cable de la cámara 'spider' en el inicio de la jugada.
Pudo ser todavía peor para Noruega, que acabó pidiendo la hora tras el gol anulado a Kane en la última jugada de la primera parte. Rice y Bellingham combinaron de maravilla y el punta del Bayern había resuelto de maravilla 'picando' el balón para sortear a Nyland. Pero, a la hora de trazar el desmarque, incurrió en fuera de juego.
Había 'resucitado' Inglaterra y Tuchel aprovechó la inercia para realizar un doble cambio. Saka entró en derecha por Madueke. Posiblemente el que pasó más desapercibido. Por otro lado, Rice —había estado enfermo los días previos al partido— dejó su sitio a un Eberechi Eze que se sitió a la misma altura que Bellingham para dejar a Anderson como única 'ancla' en el centro del campo.
Noruega, eso sí, volvió a enseñar la garras cargando el área. Pickford sacó a córner otro centro 'envenenado' de Sorloth, se le escurrió un 'testarazo' de Haaland y puso la cara para detener un remate de Berg tras saque de esquina. El balón quedó suelto y Heggem 'cazó' el rechace. Turpin, sin embargo, invalidó la acción por un empujón de Erling sobre su nuevo compañero Anderson.
Volvió a crecer Noruega. Pero sufrió un imprevisto con el 'pinchazo' de Ryerson. Solbakken no introdujo a Pedersen y sí a un multiusos como Aursnes. No tardó, eso sí, en redoblar su apuesta renovando ambos costados con Bobb y Nusa. Tuchel respondió recomponiendo el centro del campo con la entrada de Reece James por Gordon que desplazó a Eze a izquierda.
Noruega seguía generándole problemas a Pickford 'bombardeando' el área. Ajer, incluso, se topó con el larguero tras un córner 'botado' por Berg. Fue Inglaterra, eso sí, quien tuvo la más clara antes de la prórroga. Estuvo providencial Aursnes cerrando el segundo palo para cortar el envío de Saka. Spence, además, estuvo a punto de 'robarle' la cartera y Nyland... y se reclamó un 'pisotón' de Heggem sobre Bellingham como último hombre.
Estaba extasiado el central del Bolonia y dejó su puesto a Ostigard. Inglaterra transmitía estar más entera desde el plano físico y, tras una 'palomita' de Nyland a remate de cabeza de Kane, dejó un rechace muerto tras un disparo duro de Rogers desde la frontal y, una vez más, Bellingham fue el más rápido de la clase para darle la vuelta al marcador. Otra vez, se enfundó la capa de superhéroe.
Inglaterra lo pudo dejar visto para sentencia. Pero Turpin acudió al VAR para corregir un penalti de Bobb sobre Spence. Noruega necesitaba medidas desesperadas y Solbakken llevó a cabo la más inesperada posible afrontando la segunda parte de la prórroga sin Haaland... mientras que Tuchel tiró de Burn para achicar agua. Apuraron sus opciones. Pero, esta vez, el barco 'vikingo' no llegó a buen puerto.
sábado, 11 de julio de 2026
El diario del Mundial 2026 - El penal que no fue: la mano de Rodri que encendió la polémica en el España-Bélgica
El fútbol, ese deporte que nos regala alegrías y desventuras por igual, volvió a demostrar que la línea entre la gloria y la frustración es tan fina como la decisión de un árbitro. El partido de cuartos de final del Mundial 2026 entre España y Bélgica quedará grabado en la memoria de los aficionados no solo por el resultado (2-1 a favor de la Roja), sino por una jugada que desató una tormenta de opiniones, análisis y, sobre todo, indignación en el bando belga.
La jugada que lo cambió todo
Corría el minuto 61 del partido. El marcador reflejaba un igualado 1-1 en el Estadio de Los Ángeles. Bélgica, que ya había sufrido la baja de última hora de su capitán Youri Tielemans y que minutos después perdería a Thibaut Courtois por lesión, construyó un contraataque por la banda izquierda. Un centro de Nicolas Raskin buscaba rematadores en el área, pero Aymeric Laporte, en su intento por despejar, envió el balón contra el brazo de su compañero Rodri, mediocampista español.
Los jugadores belgas rodearon inmediatamente al árbitro Michael Oliver reclamando la pena máxima. Pero el colegiado inglés, tras la revisión del VAR, decidió no señalar nada. El partido continuó y, minutos después, un gol agónico de Mikel Merino sentenció la eliminación de los Diablos Rojos.
La reacción belga: "¿Para qué sirve el VAR?"
La frustración del entrenador belga, Rudi García, fue palpable en la rueda de prensa posterior. Sus palabras reflejaron el sentir de todo un país:
"Es demasiada mala suerte. Una cosa es que Rodri cometa una mano clarísima dentro del área y que Michael Oliver no la vea, pero ¿para qué sirve el VAR? Creo que las decisiones sobre las manos siempre serán un problema mientras las reglas no sean más estrictas".
No era para menos. Bélgica no solo veía cómo se esfumaba su sueño mundialista, sino que lo hacía con la sensación de haber sido víctima de una decisión arbitral que, para muchos, fue determinante. En las redes sociales y foros como Reddit, los aficionados no tardaron en expresar su opinión. Un usuario resumió el sentir general: "Esto fue claramente penalti, aunque Rodri no lo hiciera intencionadamente, su mano claramente cambió la trayectoria del balón".
¿Por qué el VAR no lo concedió? La explicación arbitral
La decisión de Michael Oliver y el VAR no fue caprichosa. Según el reglamento y la interpretación de los árbitros, para sancionar una mano en el área se deben dar ciertas condiciones. En este caso, el VAR consideró que Rodri no provocó la mano de manera intencionada y que su brazo no estaba en una posición antinatural en ese momento.
El propio Keith Hackett, ex jefe de árbitros de la PGMOL y ex árbitro FIFA, respaldó la decisión. En un análisis exclusivo para Football Insider, Hackett explicó: "El árbitro juzgó esto con precisión. La acción no fue deliberada; el balón fue dirigido directamente a su brazo desde un compañero. No hubo acción deliberada aquí".
Dos caras de una misma moneda
Pero la polémica tuvo dos vertientes. Como suele ocurrir en el fútbol, cada afición ve la jugada desde su prisma. Medios españoles como Mundo Deportivo centraron su atención en una posible mano de Nathan Ngoy, defensor belga, tras un remate de Álex Baena. El balón impactó en el brazo del jugador belga, pero este lo tenía pegado al cuerpo, por lo que la acción tampoco fue sancionada.
Es decir, hubo reclamaciones para ambos lados. Pero el peso de la jugada, por el momento del partido y el resultado final, recayó sobre la mano no sancionada de Rodri.
Un debate que trasciende el partido
Este tipo de situaciones reabren un debate que parece no tener fin: la interpretación de la regla de manos y el papel del VAR. Mientras algunos defienden que la tecnología está para ayudar, otros cuestionan que, en ocasiones, no se utilice de manera efectiva o que las decisiones sigan siendo subjetivas.
Lo cierto es que Bélgica se fue del Mundial con la sensación de haber sido perjudicada. España, por su parte, avanzó a semifinales, donde se enfrentaría a Francia. Pero la imagen de Rodri tocando el balón con el brazo en el área y la posterior decisión arbitral quedará como uno de los momentos más controvertidos del torneo.
Reflexión final
El fútbol es pasión, y la pasión a veces nubla el juicio. Los aficionados belgas tienen motivos para sentirse frustrados, pero también es cierto que las reglas están para interpretarse y que los árbitros, asistidos por el VAR, toman las decisiones basándose en su criterio y en el reglamento.
Lo que no admite discusión es que esta jugada, como tantas otras en la historia del fútbol, seguirá siendo tema de conversación en los bares, las redes sociales y los análisis de los expertos durante mucho tiempo. Porque, al final, las polémicas arbitrales son parte de la esencia de este deporte. Y mientras haya un balón y un área, seguirán existiendo.
viernes, 10 de julio de 2026
El Diario del mundial 2026 - Día 29 - España Pasa a las Semifinales
España 2 Vs. Bélgica 1
España vs Bélgica: La caída de Courtois para la gloria española en el Mundial 2026
El belga Charles De Ketelaere y los españoles Fabián Ruiz y Mikel Merino se encargaron de los goles en el partido de esta tarde en Los Ángeles.
España lo hizo. En este Mundial 2026, el combinado español logró avanzar a la Semifinal para seguir emulando el camino de aquella Copa del Mundo Sudáfrica 2010. Los dirigidos por Luis de la Fuente vencieron 2-1 a una Bélgica que se vio mermada con una lesión de Courtois para ceder el resultado en la serie de los Cuartos de Final.
Fue así que España no faltó a la cita en el cruce ante Francia, un duelo con etiqueta de final anticipada. El partido está agendado para el martes 14 de julio en el Estadio Dallas.
Así se pasan trampas en los Mundiales. Merino, dueño del santoral, salvó la emboscada que había preparado Bélgica, herida por la lesión de Courtois en la última curva. El aroma de ganar un partido antes de tiempo se pagó con un susto inolvidable. Ahora sí, a pensar en Francia.
España disputará la segunda semifinal de su historia mundialista tras un partido que pareció una fotocopia de los de Sudáfrica, aquellos que se ganaban con una bola de billar en la nuez. En estos trances hay que recurrir a todo tipo de episodios, hasta a aquellos en los que parece que la selección cocina una victoria corriendo alrededor de una olla. Ahí aparecen la lesión de Courtois y el gol de Merino, un rastreador de gloria que marcó antes de llevar dos minutos en el césped.
Se había vendido la piel del belga antes de cazarlo, un peligro en el fútbol, esa selva de sorpresas. Mientras se pensaba en Mbappé, Olise y el resto de la tropa, resulta que había un partido por medio, una incomodidad. 40 años antes el demonio había sido Pfaff, el portero con apellido de tortazo de tebeo, que paró un penalti de Eloy de los que se clavan en la memoria.
Las alineaciones llegaban con novedades. En España, De la Fuente sentaba a Pedri y sus tres mil millas de temporada para dar entrada a Fabián. A Bélgica se le caía Tielemans, un trocito de su corazón, en el calentamiento.
El plan belga
Rudi García se inclinó por sus cromos de renombre y repescó a De Bruyne y Doku. El centrocampista ya no es rey de la llegada. El extremo del City, cinturón negro del regate, se medía a Pedro Porro y aparecía como la única baza belga para inquietar el dibujo español.
Bélgica estaba cómoda en el partido con su plan de que no pasara nada. Como en todas las mesas y terrazas se daba la victoria española por segura parecía la noche ideal para hablar de las vacaciones. Un error inmenso.
España, fuera de ritmo, no encontraba la manera de mirar a la cara a Courtois. En ese escenario llegó el gol de Fabián tras un tiro de Olmo que rechazó Courtois y remachó Fabián con la derecha, su pierna de adorno. España comenzó a combinar y con los serpenteos de Lamine Yamal se intuía el premio del gran casino.
Sin embargo, el fútbol es especial en darle patadas a los datos y las sensaciones. En la primera llegada belga De Ketelaere cabeceó desde cerca un centro de Castagne. Más que un gol sonó a puñetazo en el hígado antes del descanso.
Casi venía bien meterse en el vapor del vestuario. La leche fue de las que se notan. Hasta Cubarsí había visto una amarilla en el post-trauma del gol belga. Tocaba negociar con la calma.
La aparición del santo
Lo que parecía un balneario se convirtió en una emboscada. De la Fuente buscó imaginación y velocidad con Pedri y Ferran. Bélgica desactivaba los depósitos ofensivos de España.
Con Doku desatado, sin límites para el regate, Rudi García encontró otro factor de intimidación en Lukaku, un Foreman con espinilleras al que le mandaban todo tipo de drones. España se empeñaba en hacer artesanía.
Con el partido hecho un nudo, Courtois se lesionó, un Euromillón inesperado para España. Le sustituyó Lammens y en su primer oficio le regaló el gol a Merino, que llevaba un suspiro en el césped. El navarro se cayó en la marmita de los héroes cuando se puso la camiseta española. Sus goles ya son historia de la selección. Ahora sí, toca Francia.















