Talleres lo tuvo para golpear a Boca, pero terminó con las manos vacías: las claves de otra caída
La T se adelantó con un golazo de Galarza y desperdició chances para ampliar la ventaja. Los errores defensivos y una reacción tardía desde el banco marcaron el 1-2 en la Bombonera.
Talleres tuvo un arranque para ilusionarse en la Bombonera, pero terminó pagando sus oportunidades desperdiciadas y sus errores defensivos. Con Matías Galarza como conductor, se puso en ventaja y generó chances para ampliar la diferencia, aunque le permitió reaccionar a Boca y acabó perdiendo 2 a 1 por la fecha 13 del Torneo Clausura.
El golpe recibido en el inicio del complemento y la demora de Omar De Felippe para mover el banco completaron las claves de una caída que dejó al equipo cordobés último en la Zona A, con nueve puntos.
El tiempo de Galarza
Talleres arrancó bien el partido, con sus líneas escalonadas y una propuesta que le permitió aprovechar las dificultades de Boca para recuperar la pelota en el medio. Encontró espacios, se adelantó en el terreno y tuvo en Galarza al conductor de sus mejores momentos.
A los 11 minutos, el volante sacó un zapatazo desde unos 30 metros y clavó un golazo que sorprendió a toda la Bombonera. Era el dueño de la pelota y hacía jugar a su equipo.
El Matador aprovechó ese impulso y enseguida tuvo el segundo con Depietri, quien no pudo resolver bien. A los 15 minutos, Montero salvó sobre la línea una chilena de Álvarez Martínez.
Pero Talleres no logró trasladar esa superioridad al marcador y Boca encontró una salida a su confusión. A los 18 minutos, Baroni perdió una pelota en la disputa con Blanco y Merentiel la recibió en una posición favorable para definir por debajo de Unsain.
Desde entonces, el juego se equilibró y quedó abierto para que cualquiera pudiera marcar el segundo.
Los dos pudieron marcar
En ese intercambio, Boca se acomodó mejor y estuvo más cerca de desnivelar que Talleres, que debió ponerse el overol para resistir.
Unsain sostuvo al equipo cordobés con dos intervenciones importantes. La segunda, a los 41 minutos, fue una gran respuesta ante un remate de frente de Blanco.
Sin embargo, en su búsqueda del segundo, el Xeneize también dejó espacios para las contras albiazules, que encontraban en Galarza su punto de partida.
Sobre el cierre de la primera etapa, Talleres volvió a tener una oportunidad muy clara: Báez asistió desde lejos a Álvarez Martínez y el remate del “Canario” dio en un palo.
La T llegó al descanso con la sensación de que, con mayor efectividad, podría haberse ido en ventaja. También con la advertencia de que Boca ya había encontrado cómo lastimarla.
Flores hizo la diferencia
Boca tuvo el mérito de golpear apenas comenzó el complemento. Salió a buscar el arco de Unsain y aprovechó una desatención defensiva de Talleres.
Leonel Flores encontró espacios y libertad para resolver y, a los cuatro minutos, marcó el 2 a 1.
Ese gol cambió el escenario. Salvo por alguna contra esporádica del Albiazul, el control de la pelota, los espacios y las llegadas más claras quedaron en manos del equipo de Rodolfo Arruabarrena.
Talleres perdió el orden que había mostrado durante el primer tiempo y ya no consiguió sostener la amenaza ofensiva de su arranque.
De Felippe demoró los cambios
De Felippe no acertó con los tiempos de las variantes. Con su equipo en desventaja, superado en el juego y sin el orden inicial, demoró los ingresos de Valoyes y Cáceres para intentar cambiar el desarrollo.
La T necesitaba recuperar presencia ofensiva y encontrar respuestas para disputar el control del partido. Las modificaciones llegaron cuando Boca ya se había afirmado en la ventaja y el conjunto cordobés tenía cada vez más dificultades para generar peligro.
Así, un encuentro que había comenzado con argumentos para ilusionarse terminó en otra derrota. Talleres tuvo ocasiones para construir un resultado distinto, pero le faltaron eficacia para aprovechar su momento y firmeza para sostenerlo.


































