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miércoles, 17 de abril de 2024

HISTORIA DEL FÚTBOL ARGENTINO, POR JUVENAL. CAPÍTULO VI (1925 – 1930)



La regla del offside revoluciona la táctica. Los últimos años del fútbol amateur en el país produce grandes jugadores y memorables equipos. La selección se mide en las olimpiadas y en el mundial. Con fotos notables.


Una revolución táctica


Gabino Sosa de Central Córdoba


El efecto de la nueva regla del offside en Inglaterra fue espectacular e inmediato. En el campeonato de la Liga 1924/25 se habían marcado 1.192 tantos. En el torneo siguiente, esa cifra ascendió a 1.703 goles convertidos. Como dato anecdótico, el primer día que se aplicó la regla modificada, Aston Villa venció al Burnley por la goleada de 10 a 0.

Entre nosotros, el cambio reglamentario se reflejó en una renovación del juego ofensivo. Hasta ese momento, las líneas delanteras se desplegaban en abanico. El centre forward retrasado, iniciando los avances y distribuyendo juego, los insiders algo más adelantados y, abiertos sobre las rayas, listos para profundizar por afuera, los dos wingers. El centro de ataque era ocupado por el director de la línea. El máximo exponente de ese estilo era Gabino Sosa, el rosarino de Central Córdoba, a quien apodaban "el Payador de la Redonda" por su sabiduría futbolística. Otros centrodelanteros que accionaban desde atrás, como conductores, fueron Luis Ravaschino, de Independiente, y Manuel Ferreira, de Estudiantes de La Plata, llamado el Piloto Olímpico a raíz de su inteligente actuación en los Juegos de Amsterdam, en 1928.

Con la nueva regla del fuera de juego surgió el centre forward adelantado que encarnaba Guillermo Stábile, de Huracán, apodado el Filtrador por su juego agresivo y penetrante. La función de dirigir la línea delantera recayó en uno de los insiders, especialmente en el izquierdo. En Huracán era Chiesa, en Estudiantes de la Plata fue Nolo Ferreira, corrido a la nueva posición para darle entrada al centro delantero Alberto Zozaya, quien jugaba adelantado.


La selección de Capital 1927 de la Asociación Amateurs Argentina de Football.
Arriba: Evaristo, Bidoglio, Muschietti, Recanatini, Monti y G. Moreyras. Abajo: Carricaberry, Tarascone, Stábile, Maglio y Onzari.



Culmina el ciclo de Racing


Marcos Croce, el gran arquero de Racing Club y los combinados nacionales.


La gira de Boca por Europa en 1925 le da a Huracán la posibilidad de ganar el título de la Asociación Argentina. Ese mismo año, Racing Club se consagra campeón invicto en la otra Asociación, la Amateur. La gloriosa Academia logra su último título amateur con una campaña brillante. Suma 39 puntos en 24 partidos con 15 victorias, 9 empates, 40 goles convertidos y 10 recibidos. Su equipo es admirado por todos y en él, además de lucirse el arquero Marcos Croce, brilla una pareja derecha de ataque con dos integrantes de alta calidad: Pedro Ochoa y Natalio Perinetti. Este último es un puntero clásico, de llegada al fondo y centro medido que se mantiene fiel a la moda del pantalón a la altura de la rodilla, incluso hasta los años del profesionalismo. Su compañero de ala pasa a la historia por ser un gambeteador incontrolable y por tener como hincha, nada menos, al personaje más famoso de la época: Carlos Gardel. Segundo es San Lorenzo de Almagro: con 34 puntos, quedando terceros Sportivo Almagro y Estudiantes de La Plata con 32.

En 1925 se juega en Buenos Aires el Campeonato Sudamericano. Sólo intervienen tres equipos a partido y revancha. Argentina logra el torneo con siete puntos, lo escolta Brasil con cinco, cerrando Paraguay sin puntos.


Manuel Seoane, quizas el mejor delantero de su época, convierte el
primer gol argentino frente a Paraguay en el Sudamericano de 1925.


Independiente, campeón invicto

Aunque en 1925 se inicia el acercamiento entre las dos Asociaciones, éstas se unen recién a fines de la temporada: 1926. Ese año, Boca obtiene el torneo de la Asociación Argentina e Independiente se consagra en el que organiza la Asociación Amateurs.

Los rojos de Avellaneda realizan una campaña invicta, sumando 46 puntos en 25 partidos, producto de 21 victorias y 4 empates. Manuel Seoane, exponente claro de la picardía criolla, es el genio de una delantera magistral, que señala 75 goles, 3 por fecha: Zoilo Canaveri, Lalin, Ravaschino, Seoane y Orsi. Este último, puntero izquierdo, se hace famoso entrando a rematar las pelotas servidas por la calidad del Negro Seoane y, como consecuencia de esa brillante capacidad goleadora, será transferido a la Juventus de Italia en 1928. Allí realizará una campaña excepcional coronándose incluso campeón mundial con los "azurros" en 1934.




Los dos vencedores, Boca e Independiente se enfrentarán en San Lorenzo para festejar la unión de las dos Asociaciones, pero el partido no puede llegar a concretarse porque el público desborda las tribunas e ingresa al campo de juego. Se juega al día siguiente y empatan 0 a 0.


Bidoglio en el match entre los campeones de 1926: Boca e Independiente.


En octubre, se juega en Santiago de Chile el Sudamericano de 1926. Uruguay es campeón y Argentina segundo. Pero la revancha para los nuestros no tardará en llegar. Unificados, integrados por los mejores futbolistas de las dos Asociaciones, el fútbol argentino brilla en el torneo continental de 1927, en Perú. La Selección obtiene invicta el título luego de convertirle 7 goles a Bolivia, 3 a Uruguay y 5 a Perú. A su regreso, una multitud se convoca en la estación Retiro para una clamorosa recepción.


Sudamericano de Lima 927. Penal para Argentina frente a Uruguay. Recantini le
dijo a Seoane que lo ejecutase, a lo que éste, temeroso de errarlo, se negó, tirándose al suelo. Decidió el gran Reca afrontar la responsabilidad, y dirigió
recio el shot, malogrando la picardía del arquero que le salió tres pasos al encuentro.



1927: El ciclón de Boedo

San Lorenzo de Almagro fue el primer campeón del fútbol unificado bajo la flamante Asociación Argentina Amateur, aventajando a Boca en un vibrante final y por un solo punto: 57 a 56. El ataque del Ciclón marcó 84 goles contra 26 recibidos, índice elocuente de su eficacia goleadora. Detrás se ubicaron dos instituciones modestas: Lanús y Ferro Carril Oeste.


Luis Monti


Sobresalían en la defensa campeona dos figuras contrastantes: su back derecho Pedro Omar, sobrio, sereno, seguro, imagen de la caballerosidad deportiva y su centre half Luis Monti, apodado "Doble Ancho" por su imponente contextura física, agresivo, temperamental, durísimo. Adelante se destacaban su wing derecho Pedro Carricaberry y su centro delantero Juan Maglio, hijo del bandoneonista, compositor y director del mismo nombre, apodado "Pacho", autor del famoso tango "Sábado inglés".

En este primer campeonato que reúne a los equipos de las dos Asociaciones intervienen nada menos que 34. Esta es la nómina completa, por orden de colocación en la tabla final: San Lorenzo, Boca, Lanús, Ferro Carril Oeste, Huracán, Independiente, Estudiantes de La Plata, Sportivo Barracas, Sportivo Palermo, Racing, River, Quilmes, Argentinos de Quilmes, Platense, San Fernando, Chacarita, Argentinos Juniors, Sportivo Buenos Aires, Barracas Central, Banfield, Almagro, Talleres (de Remedios de Escalada), Liberal Argentino, Vélez Sarsfield, Gimnasia y Esgrima La Plata, Argentinos del Sud, Estudiantil Porteño, Excursionistas, Atlanta, Tigre, Defensores de Belgrano, San Isidro, Estudiantes de Buenos Aires y Porteño.

Junto con Porteño, el último, fueron desapareciendo de los campeonatos clubes como Sportivo Palermo, San Fernando, Sportivo Buenos Aires, Liberal Argentina, Argentinos del Sud, Estudiantil Porteño y San Isidro. Todos ellos, en algún instante, fueron parte de esta rica historia. En esa época nace el cine sonoro. Se estrena "El Cantor del Jazz", con Al Johnson, producida por la Warner Bros.


1928: Para Huracán

En 1928 el título de campeón es para Huracán, el rival de barriada de San Lorenzo. Tras una lucha emocionante, los de Patricios suman 58 puntos en 35 fechas y aventajan por uno a Boca Juniors. Tercero, con una campaña también admirable queda Estudiantes de La Plata que llega a 53, e Independiente cuarto finaliza con 52. El campeón gana 28 partidos, empata 2 y pierde sólo 5. Además, su excepcional delantera, integrada por Loizo, Pratto, Stábile, Chiesa y Onzari convierte 73 goles. En la defensa, brilla Bartolucci, creador de la palomita, y lo acompaña otro buen jugador, el Flaco Federici. Ya los de Parque de los Patricios utilizaban su actual cancha de la Avenida Amancio Alcorta y Luna, inaugurada el 17 de agosto de 1924. Ese año de 1928 es el del nacimiento de otro estadio muy importante: Independiente de Avellaneda.




Los rojos se dan el lujo de construirlo absolutamente de cemento, con una capacidad estimada en cien mil personas, algo realmente increíble para esa época. Durante una década, será el mayor escenario de la Argentina y uno de los más grandes de América del Sur.


Los Juegos Olímpicos de Amsterdam

El fútbol argentino concurre a este torneo con el máximo de su potencial. A la mayoría de los hombres que habían ganado brillantemente en Lima un año antes, se agrega un insider izquierdo de jerarquía notable como Roberto Cherro, nueva estrella de Boca Juniors, quien será el reemplazante nada menos que de Manuel Seoane. Se clasifican finalistas Argentina y Uruguay ganando todos sus partidos. La primera final termina empatada.


Juegos Olímpicos de 1928. "Mazzali (arquero uruguayo) obliga a Nolo Ferreira a levantar el tiro, Andrede (junto a ellos) mira la trayectoria de la pelota.
Piriz (en el piso) queda fuera de acción y Tarascone no llega a intervenir".


Tres días más tarde, el 13 de junio, se realiza la segunda final. Un estadio lleno aplaude maravillado la demostración de los colosos rioplatenses. Argentina domina intensamente pero choca una y otra vez contra el excelente arquero Mazzali. Nuestro ataque forma con Perinetti, Tarascone, Manuel "Nolo" Ferreira, Roberto Cherro y Mumo Orsi. Sin embargo, el tanto argentino es señalado por el centre hall Luis Monti. Pero Uruguay termina imponiéndose cuando Héctor Scarone vence a Angel Bosio con un tiro cruzado. Los celestes vuelven a consagrarse consumando un ciclo inolvidable.


Los teams argentino y uruguayo, formando dos filas, hacen su entrada al field de
San Lorenzo, y el público estalla en una clamorosa ovación, agitando pañuelos y sombreros. Es el primer desborde de entusiasmo después de una contenida agitactón
por conocer el resultado de la última Iucha por el Campeonato Sudamericano 1929.


Lo más importante de 1929 a nivel internacional, es la nueva consagración Argentina en el Campeonato Sudamericano que se realiza en Buenos Aires. La campaña es ideal: 3 partidos jugados y todos ganados. Los rivales: Perú, Paraguay y Uruguay se ven superados por un equipo que convierte nueve goles y al que sólo le señalan uno.


La Plata está de fiesta


1929. Final Gimnasia frente a Boca. La gente de las populares, que debió abonar 1 peso, se dio cita en el estadio de River Plate...y muchos de sus elementos
brindaron pedradas al final.


La actividad internacional fractura al campeonato de 1929. La Asociación decide realizar el Torneo Estímulo y lo divide en dos secciones, eliminando los descensos. En la sección par, Boca y San Lorenzo igualan el primer puesto con 27 puntos en dieciséis fechas. Deben enfrentarse en tres partidos para clasificar al finalista. Empatan los dos primeros y Boca se impone en el tercero por 3 a 1. La sección impar ve ganador a Gimnasia y Esgrima de La Plata.

El encuentro decisivo consagra campeón a los platenses, un equipo no tradicional en la obtención de títulos. La vieja cancha de River de Alvear y Tagle es testigo de la efectividad del insider derecho Francisco "Pancho" Varallo y del wing izquierdo Ismael Morgada. Se impone por 2 a 1 y es tan atrayente el rendimiento de Varallo que tiempo después es contratado por Boca Juniors, donde cumplirá una notable trayectoria.

Para celebrar la obtención de su primer campeonato en primera división, los gimnasistas imitan la gira de Boca de 1925 y realizan una larga excursión por América y Europa. Se presentan en Brasil, España, Italia, Francia, Portugal, Alemania, Austria y Checoslovaquia. Juegan 27 partidos, ganan 11, empatan 8 y pierden 8.


Una escena entre Delovo y Cherro en la cual juegan a quien estira más la pierna en procura de la número cinco. El partido fue consagratorio para Gimnasia.



El Mundial de 1930

Montevideo es la sede de la primera Copa del Mundo, organizada por la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) en 1930.

Argentina gana su serie invicta, derrotando a Francia por 1 a 0; a México por 6 a 3 y a Chile por 3 a 1. Esos resultados catapultan a los blanquicelestes hasta la semifinal. Allí deben enfrentarse contra los Estados Unidos de América al que baten 6 a 1.


Golazo de Guillermo Stábile para cerrar la goleada 6 a 1 a EEUU en semifinales.


Guillermo Stábile, luego goleador del campeonato con 8 goles, señala tres en ese partido. Uruguay gana su grupo y derrota ampliamente a Yugoslavia en la otra semifinal: 4 a 0. Otra vez, los eternos rivales del Río de la Plata estarán frente a frente para jugar otro partido inolvidable.

El flamante estadio Centenario hierve cuando el 30 de julio el árbitro belga Langenus, con un raro atuendo que incluye gorra y pantalones de golf, da por comenzada la lucha. En Buenos Aires, el público se agolpa frente a los grandes diarios para escuchar por los altavoces el relato del partido. Con goles de Peucelle y Stábile nos vamos al descanso ganando 2 a 1. Pero en el segundo tiempo, la presión de los dueños de casa se hace insostenible y gana Uruguay 4-2.


La inolvidable gira de Vélez

La Comisión Directiva les brindó una gran despedida en la noche del domingo 23 de noviembre de 1930, en el restaurante Ventura, de Sarmiento 1239, a los 17 hombres que saldrían por América a defender la camiseta de Vélez Sarsfield. Al mismo tiempo, revalidarían el creciente prestigio del fútbol argentino, que venía de consagrarse subcampeón mundial en Montevideo.

El club resolvió enviar un plantel de primera categoría, compuesto por los diez mejores jugadores de su máxima división: Clelio Caucia —arquero titular, quien además llevaba la corresponsalía periodística del diario La República, con el compromiso de enviar notas sobre la gira—, Manuel De Saa, Alfredo Forrester, Alfredo Sánchez, Roberto Devoto, Norberto Arroupe, Saúl Quiroga, Alberto Alvarez, Eduardo Spraggon y Ernesto Garbini.

A ellos se sumaron los importantes refuerzos facilitados por otros clubes: Fernando Paternoster, de Racing; Bernabé Ferreyra, de Tigre; Francisco Varallo, de Gimnasia y Esgrima La Plata; Carlos Volante, de Platense; Gerónimo Díaz y Agustín Peruch, de Newell's Old Boys; y Alberto Chividini, de la Federación Tucumana.


Agustín Peruch, Francisco Varallo, Bernabé Ferreyra, Saúl Quiroga y Ernesto Garbini, la delantera del Vélez de la exitosa gira Panamericana (1930-31). En 25 partidos La Fiera hizo 38 goles y Panchito 16. Nunca más volvieron a jugar juntos.


La delegación velezana, con sus poderosos refuerzos, partió en tren desde Retiro en la mañana del 27 de noviembre de 1930.

El debut se produjo el 30 de noviembre en Santiago de Chile, ante el campeón trasandino Colo Colo, Vélez se impuso por 4 a 2, con dos goles de Bernabé Ferreyra, uno de ellos con un taponazo impresionante desde 30 metros. El 7 de diciembre, en Valparaíso, derrotó 3 a 1 a un combinado local, admirando a los espectadores. Olio golazo de Bernabé de tiro libre y la expresión modesta y admirada del referí chileno: "Si hoy he actuado bien se debió a los argentinos, que juegan muy bien y se portan mejor". Luego, se empató 2 a 2 con Colo Colo y se le ganó 1 a 0 a Everton de Viña del Mar, antes de embarcarse en el vapor Orbita con destino a Perú, donde jugó un solo partido, tras siete días de viaje en barco y sin entrenamiento. Igual deslumbró, ganando 5 a 3 al combinado de la Federación Universitaria. Embarcados todos nuevamente, la delegación volvió a navegar por el Pacífico, cruzó el Canal de Panamá y entró en aguas del Mar Caribe, rumbo a Cuba.


El tucumano Alberto Chividni formó parte de la gira de Velez.


En la isla fueron tres partidos y tres goleadas, para luego partir a México. Para el tercer encuentro en la capital azteca, Vélez debía enfrentar al cuadro más poderoso de ese país, el Atlante, al cual jamás le había ganado un equipo extranjero. Ese día, 1° de febrero de 1931, el partido terminó empatado 1-1, con otro gol de Bernabé, a quien los periodistas mexicanos llamaban "El Maravilloso". En la revancha con el Atlante, Vélez se impuso por 4 a 2. Tras la resonante victoria, la delegación viajó en tren desde México hasta Nueva York, en un trayecto que duró casi una semana y que los dejó agotados. Llegaron allí para jugar tres días seguidos, porque así lo establecía el contrato firmado con la American Soccer League. Debutaron el 21 de febrero en Brooklyn, ganando por 3 a 1 al seleccionado de la New York States League. Había sido un triunfo importante, luego del cansancio del viaje. Pero el precio de la fatiga se pagaría al día siguiente, cuando la delegación se trasladó al estadio del club Fall River, en Rhode Island, con cuyo equipo debió enfrentarse a pesar del estado tremendamente fangoso del terreno. Vélez perdió 5 a 2.


Retorno triunfal

Ya de regreso, Vélez goleó en Cuba al combinado de los clubes Olimpia y Juventus Asturiana.

La próxima escala volvió a ser Perú, con nuevos compromisos. El primero de ellos fue con el más poderoso conjunto local, Alianza Lima. Esa tarde del 15 de marzo, concurrió al Estadio Nacional, la Junta de Gobierno. El público esperaba a los argentinos con gran expectativa, pero una demora de 40 minutos producida por desperfectos en el ómnibus que los trasladaba, motivó su tardía llegada, siendo recibidos con una injusta silbatina. Fue 1 a 1 el resultado final. En la revancha, "El Toro del Miedo", como bautizaron los medios locales a Vélez, se impuso 2 a 1, con sendos goles de Ferreyra, de quien escribió para La República, su compañero Caucia, "Los goles de Bernabé eran tan violentos y tan seguidos, que la pelota entraba y salía, entraba y salía..." Tanto era así, que en la goleada por 7 a 1 ante el combinado Chalaco, el arquero local Jorge Pardón, recibió de entrada un furibundo pelotazo de La Fiera, que marcó el resultado: estuvo todo el partido aturdido y mareado.


El perfil de un prócer del fútbol nacional: Bernabé Ferreyra, la estrella de
una gira inolvidable.


El final de la gira llegó en Chile, con otro triunfo ante el Colo Colo, por 3 a 2, todos golazos de Bernabé. Era el 22 de abril, habían pasado cinco meses desde la partida y el resumen final, sencillamente espectacular: 25 partidos jugados, con 20 triunfos, 4 empates y una sola derrota. Se marcaron 84 goles y se recibieron 32. Bernabé Ferreyra logró 38 conquistas y su "socio" Pancho Varallo se despachó con 16. ¡54 goles entre los dos!, el diario La República, cuando adelantó que los viajeros serían recibidos con una vibrante manifestación de entusiasmo deportivo en la estación Retiro. Y así fue. La noche del 27 de abril de 1931, los andenes desbordaban de hinchas velezanos con estandartes y banderas. El viejo Fortín de Villa Luro había cumplido.


Boca, el último campeón amateur

Roberto Cherro "Cabecita de Oro".


Se cierra la década del treinta y se clausura también la era del amateurismo en la Argentina. Boca Juniors confirma el poderío que lo encumbró como equipo dominante de los años veinte y vuelve a consagrarse triunfador con 61 puntos obtenidos en 35 encuentros, de los cuales ganó 29, empató 3 y perdió 3, con 113 tantos positivos y 33 en contra. Logra así dos promedios notables: el 87,14 por ciento de los puntos disputados y un goal average de 3,42. Lo escolta Estudiantes de La Plata con 56 puntos y la misma cantidad de goles convertidos: 113. A igual efectividad atacante, Boca impone la solidez de su gran defensa integrada por Mena, Bidoglio y Muttis, Moreyras, el paraguayo Fleitas Solich y Pedro Arico Suárez. Adelante, compite con la famosa línea de "Los Profesores" de Estudiantes (Lauri, Scopelli, Zozaya, Nolo Férreira y Guaita) un positivo quintento xeneize: el tucumano Penella, Domingo Tarascone, Mario Evaristo, Roberto Cherro, "Cabecita de Oro", y Alberino.

Detrás de ellos dos, a buena distancia, se ubican San Lorenzo, con 51 puntos, y en una línea, con 49, Racing, River e Independiente.

1931 asoma en el horizonte victorioso de la ribera con una propuesta distinta, renovadora, vibrante, de incalculable proyección futura: el fútbol profesional.


jueves, 11 de abril de 2024

HISTORIA DEL FÚTBOL ARGENTINO, POR JUVENAL. CAPÍTULO V (1920-1925)



En los años 20 se extingue la era de “La Academia” y comienzan los triunfos de Boca, River, San Lorenzo, Huracán e Independiente. Argentina triunfa en los Sudamericanos y se proyecta al fútbol del mundo.

El mundo despidió la década del diez con un saldo que —más allá de la frialdad espantosa de los números— dejó una lección que lamentablemente no aprenderíamos. Había terminado la Primera Guerra Mundial, los 10 millones de muertos, veintiún millones de heridos, siete millones de desaparecidos fueron un saldo tan trágico como increíble, para pensar que años más tarde volvería con furia de sangre y fuego a desatarse la Segunda Guerra Mundial.

Argentina, en tanto, entra a 1920 con una población de 8.374.072 habitantes, de los cuales 644.467 viven en Capital Federal y consumen —por persona y por año— un promedio de 75 kilos de carne. Gobierna Hipólito Yrigoyen, a quien le faltan dos años para cumplir su mandato.


Dos vencedores: Boca y River


Candido Garcia


A raíz de la escisión producida en 1919, Boca actúa en la Asociación Argentina de Football y River en la Asociación Amateurs. River consiguió 56 puntos en 34 partidos, aventajando por dos unidades a Racing, que lo tenía condenado a ser "el eterno placé", como se decía entonces. Su gran figura ha sido el arquero Carlos Isola, apodado "el Hombre de Goma" por su extraordinaria agilidad, ya a punto de iniciar el retiro. Integran la pareja de backs Jacinto Giúdice —uno de los fundadores— y el "mudito" Choperena, quien se entendía con su compañero de zaga emitiendo sonidos guturales. Adelante aparece como su hombre más creativo el insider izquierdo Nicolás Rofrano. En la media cancha sobresale la calidad de su centre half Cándido García, tan temible en el juego aéreo que lo llaman "Cabeza de Oro". Cada vez que llega una pelota por arriba al área rival, se repite el grito de los arqueros: "¡Cuiden al tuerto!". Pero Cándido García siempre se las arregla para meter el cabezazo inatajable.


En la foto el equipo riverplatense que formaba con: Crotti, Choperena, J. Giúdice, Taramasso,
Cándido García, Simmons, Arroyuelo, Galanzino, Laiolo, Rofrano y Chavín.


Los valores sobresalientes de Boca están en el arco y el ataque. Su guardavalla, Américo Tesoriere, flaco, de cara angulosa, enfundado siempre en su tricota gris que se arremanga constantemente, cuyo mayor virtud es la colocación. El puntero derecho Pedro Bleo Journal, adoptado de niño por la familia Calomino por la que pasa a la historia, como Pedro Calomino.

Huracán es el único club que le puede hacer sombra a Boca en la Asociación Argentina y es uno de sus escoltas en el torneo que se adjudican los xeneizes con 43 puntos. Lo siguen Banfield y Huracán con 31, Porteño con 30 y luego se ubican en la tabla Del Plata, Sportivo Barracas, Sportivo del Norte, Nueva Chicago, Estudiantes de La Plata y Sportivo Palermo.

 

"El Gráfico" y los sudamericanos


Dos de los mejores arqueros argentinos de la década del '20 Isusi
(Independiente) y Américo Tesoriere (Boca).


Buenos Aires sigue recibiendo el aporte inmigrante y su nueva configuración de ciudad cosmopolita la presenta realmente atrayente. Dos años antes, exactamente el 30 de mayo de 1919, nace la revista EL GRÁFICO, y el 26 de julio de 1919 aparece la primera tapa de fútbol: argentinos contra uruguayos. Y la primera portada dedicada a un jugador de fútbol es para Américo Tesoriere, el arquero de Boca y la Selección Nacional.

Asoma en Buenos Aires, el futuro gran escenario del fútbol criollo: el estadio de San Lorenzo, inaugurado el 6 de mayo de 1916 y completado en 1920. El histórico y hoy desaparecido Gasómetro de Boedo, ubicado en Avenida La Plata e Inclán.


Argentina en el Sudamericano de 1921: Tesoriere, Delavalle, Solari, Alfredo López, Bearzotti, Celli; Abajo: Calomino, Libonatti, Gabino Sosa, Echeverría, Chavín.



El gol de Julio Libonatti

Pero en octubre de 1921 es la cancha de Sportivo Barracas el "centro del mundo futbolístico". Argentina organiza una nueva edición del Campeonato Sudamericano.

Argentina vivía en esos momentos una fuerte agitación política, el país estaba gobernado por Hipólito Yrigoyen, pero nada parecía empañar la fiesta que iba creciendo a medida que transcurría el Campeonato. Una multitud abarrotó el estadio de Sportivo Barracas, para ver Argentina-Uruguay, y vibró como nunca cuando a los 12 minutos del complemento Julio Libonatti marcó el gol decisivo. Libonatti era la estrella del equipo. Jugador de Newell's, donde salió campeón en todas las categorías, convirtió en los tres partidos y el público lo llevó en andas desde la cancha hasta la Plaza de Mayo. Tuvo el honor de ser el primer argentino contratado por el fútbol italiano.


Julio Libonatti



1921/1922: Los años de Avellaneda


Escena del Racing glorioso. Pedro Ochoa " Ochoita" entre el arquero Devoto y el
half Alfredo López, delante de los zagueros Barreto y Reyes. con el sombrerito
en la mano, Ohaco , anagrama de "Ochoa".


En 1921, Racing gana otra vez el Campeonato de la Asociación Amateurs, en tanto Huracán se impone en la Asociación Argentina. El club de Avellaneda se consagra ganando 30 de los 38 partidos, empatando 6 y perdiendo sólo 2. Convirtió 66 goles y le marcaron sólo 15. Segundo, a doce puntos, terminó River, y tercero finalizó Independiente. La Academia mantiene en su formación varias figuras que ya brillaban en la década anterior: Alberto Ohaco, el fuerte centro medio Francisco Olazar, el zaguero Armando Reyes y el arquero Marcos Croce.

1922 marca el debut como campeón de otro futuro grande que hará historia: Independiente, vecino de Racing en Avellaneda. Se consagra en la Asociación Amateurs al sumar 65 puntos en 40 encuentros, con 30 ganados, 5 empatados y 5 perdidos, 89 goles a favor y 25 en contra. Subcampeón, es otra vez River que queda a cuatro puntos. Detrás aparecen San Lorenzo, Racing y Platense.


Natalio Perinetti y Pedro Ochoa, juntos fueron campeones con Racing en 1919,
1921 y 1925



1923-1924: La hora de San Lorenzo

El tercer puesto alcanzado en 1922 es la antesala del campeonato logrado un año más tarde y reiterado en 1924. San Lorenzo de Almagro se alza con el bicampeonato mostrando una pujante línea delantera, que integran Carricaberry, Lindolfo Acosta, Juan Maglio, Velente y Delor, empujada por la fiereza de su centre half Luis Monti. Logra el título de 1923 con 35 puntos en 20 partidos, que representa un índice de eficacia del 87,50 por ciento realmente espectacular. Lo escoltan Independiente y River con 31, seguidos por Racing con 29.


El legendario delantero de San Lorenzo el “vasco” Alfredo
Carricaberry perseguido por Moreyras de Boca Jrs


En 1924 gana con 37 puntos en 23 partidos y al término de ese torneo aparecen dos chicos mezclándose con los equipos más poderosos: Gimnasia y Esgrima La Plata con 37 y Platense con 36, igual que Independiente.

En la Asociación Argentina vuelve a ser campeón Huracán en 1923 y al año siguiente, el torneo no termina. Se suspende cuando puntea Huracán con 50 puntos, seguido por Boca con 49. La Asociación resuelve que jueguen dos finales para definir el vencedor de la temporada y no hay decisión: Boca se impone 3 a 0 y el Globo vence por 2 a 0. El tercer encuentro tampoco arroja un triunfador ya que empatan sin goles. En el cuarto, Boca gana 2 a 0 y consigue su tercer título.


San Lorenzo campeon 1923 . D. Pérez, A. Sánchez, Omar, Caldano, E. Monti y
L. Monti; abajo Carricaberry, L. Acosta, Maglio, A. Valente y Delor.


Argentina llega al Sudamericano de 1922 con los pergaminos de último campeón, pero no logra repetir esa conquista, tiene una floja actuación.

Un año después, 1923, Montevideo es la sede de una nueva edición en la que nuevamente una Selección local se lleva el título. Argentina es segundo porque en la última fecha llega invicta con Uruguay, pero el enfrentamiento marca el triunfo de nuestros vecinos por 2-0. Ese año, Argentina se conmovía con otro deporte: en boxeo, el 14 de setiembre de 1923, Luis Angel Firpo lo saca del ring al campeón Jack Dempsey, aunque después cae denotado en el primer round. La pelea se desarrolló en el estadio Polo Ground de Nueva York y el país se paralizó esperando noticias de la pelea.

Otra vez detrás de Uruguay en el Sudamericano de 1924, realizado nuevamente en Montevideo. Aunque en esta ocasión mejoró la actuación del equipo.


1923: Nace el templo del fútbol

Mientras el fútbol iba aumentando su popularidad en la Argentina sin alcanzar concurrencias multitudinarias en los todavía pequeños escenarios para no más de quince mil espectadores, se jugaba la primera final de Copa Inglesa en el recientemente inaugurado estadio Imperial de Wembley. Fue en abril de 1923 y se registró una asistencia oficial de 126.074 espectadores, pero cerca de 150.000 estaban en las tribunas y dentro de la cancha a la hora de iniciarse el juego.


INAUGURACIÓN ESTADIO DE BOCA, 1924. Vista general del nuevo campo de deportes de
Boca Juniors, situado entre las calles Brandsen y Del Crucero (en 1938 fue demolido para construir La Bombonera).


Finalmente se despejó el terreno y con el público parado a lo largo de las líneas de banda y de fondo, haciendo un cordón humano, se jugó el encuentro, que el Bolton Wanderers le ganó al West Ham United por 2 a 0, frente a la augusta presencia del rey Jorge V. El 25 de mayo de ese mismo año, River Plate inauguraba su nuevo estadio en la aristocrática zona de Palermo, Avenida Alvear (hoy Libertador) entre Austria y Tagle. Era un paso fundamental del club nacido en La Boca, que hasta entonces había tenido su cancha junto al Riachuelo, en la manzana delimitada por Brandsen, Caboto, Pinzón y Pedro de Mendoza.


La nueva regla del corner

En 1924, a propuesta de la Asociación Escocesa de Football, se ordenó definitivamente la regla del comer: debía efectuarse en un solo tiro, el ejecutante no podía volver a tocar la pelota hasta que lo hubiese hecho otro jugador, y era válido un gol convertido directamente de un tiro de esquina.


Combinado argentino que derrotó a los "olímpicos " uruguayos en 1924.Calomino, linesman; Vázquez, entrenador; Médice, Tesorieri, Fortunato, Solari, Bearzotti y A. Celli. Agachados Hanai; Tarasconi; E. Celli, Sosa, Seoane, Onzari.


La noticia de esa innovación reglamentaria llegó al Río de la Plata en los últimos días del mes de setiembre de 1924 y uno de los pocos que la conocían era el árbitro uruguayo Ricardo Vallarino. Esa semana se embarcó para Buenos Aires. Debía dirigir, en la cancha que Sportivo Barracas tenía en las inmediaciones del Parque Pereyra, frente a la basílica del Sagrado Corazón, el partido internacional entre los argentinos y los uruguayos, recientes campeones olímpicos.


El primer gol olímpico

Era tan grande la expectativa por ver a los nuestros frente a los olímpicos uruguayos que el público invadió la cancha, el partido no se pudo realizar y fue postergado para cuatro días más tarde. El 2 de octubre de 1924, para contener una posible invasión de campo, un cerco de alambre tejido circunda la cancha de Sportivo Barracas. El hecho de jugar esa tarde contra los campeones de Colombes determina que se lo llame, de allí en más, el alambrado olímpico.


Fotografía del gol olímpico de Onzari, aparecida en El Gráfico en 1924.


El primer gol del encuentro marca un hecho histórico: lo conquista Cesáreo Onzari, wing izquierdo de Huracán y del cuadro argentino, con un tiro directo desde el comer. La pelota enviada desde la izquierda por. Onzari se mete junto al primer palo, superando el esfuerzo del arquero Mazzali y uno de los pocos presentes en el estadio de Barracas que conoce la nueva reglamentación es el árbitro Vallarino, quien otorga el tanto en medio de la sorpresa general. Desde ese momento, a los convertidos directamente de comer se los llama entre nosotros, "goles olímpicos". Un hecho desgraciado da origen, ese día, a la consagración de un jugador reemplazante. Se lesiona de consideración el back rosarino Adolfo Celli y lo sustituye brillantemente el boquense Ludovico Bidoglio.

Otro jugador de Boca señala el gol de la victoria, ya que los uruguayos habían logrado el empate. Es Domingo Tarascone, sucesor del famoso Calomino en la punta derecha.


Boca a la conquista de Europa


Algunos de los jugadores de Boca y otros equipos que formaron parte de
la gira de 1925 de los xeneizes por Europa, posan para El Gráfico.


En lo que podría considerarse como la primera gestión de intermediarios en el mundo del fútbol, Boca viaja a Europa a jugar 19 partidos, llevados por tres representantes de la colectividad española, quienes tomaron la idea del periodista Hugo Marini, jefe de deportes de Crítica. La elección de Boca para "descubrir" Europa no fue arbitraria: llevaban nada menos que al bicampeón (1923-1924) de la Asociación Argentina de Fútbol, reforzados además, por cinco jugadores: Octavio Díaz (arquero de Rosario Central), Roberto Cochrane (Tiro Federal), Luis Vaccaro (Argentinos Juniors), Manuel Seoane (El Porvenir) y Cesáreo Onzari (Huracán). En aquellos tiempos, cuando la función del entrenador no estaba asignada a un hombre en especial, el arquero Américo Tesoriere y el capitán Alfredo Elli adiestraron al equipo, que fue completado con los siguientes jugadores xeneizes: Ludovico Bidoglio, Ramón Muttis, Segundo Médice, Mario Busso, Domingo Tarascone, Antonio Ceretti, Alfredo Garassini, Carmelo Pozzo, Carlos Antraygues y Dante Pertini. Y como representante de aquella hinchada que con el tiempo sería la "número 12", viajó un fanático, Victoriano "Toto" Caffarena, pagándose de su bolsillo todos los gastos y asumiendo —a falta de personal especializado—la tarea de masajista y utilero.


Balbino, del Celta de Vigo, logra desviar la pelota evitando que el negro Manuel Seoane se posesione de ella. Boca hace su debut europeo ganando 3 a 1.


Habían partido el 4 de febrero de 1925 a bordo del buque "Formosa" y tras 22 días de viaje llegaron al puerto de Vigo, España, donde debutaron el 5 de marzo con un triunfo 3-1 ante el Celta, goles de Ceretti (2) y Onzari. Fue el arranque de una gira espectacular, con 19 partidos jugados, 15 triunfos, 1 empate y 3 derrotas, convirtió 40 goles y le señalaron 16. Manuel Seoane fue el goleador con 12 conquistas. Los triunfos pero también el estilo de juego deslumbraron a Europa, y quedaron para la historia las victorias ante Real Madrid (1-0, gol de Pozzo) y Atlético Madrid (2-1, Ceretti, Antraygues). El mismísimo rey de España, Alfonso XIII, vio a Boca ante el Real, y en Frankfurt se aprovechó la presencia del equipo argentino para inaugurar un estadio.

Boca, que pagó a cada jugador 10 pesos moneda nacional de viático diario, mostró la seguridad de Américo Tesoriere en el arco, una pareja de backs en la que se complementaba la técnica de Bidoglio con la rudeza de Muttis; el coraje de Vaccaro para morder la mediacancha, la velocidad de Garassini y la capacidad goleadora de Tarascone y Seoane. Allí estuvieron los principales atributos, con esas armas Boca paseó su fútbol por España, Francia y Alemania. El 7 de junio de 1925 jugaba su último encuentro en tierras europeas, despidiéndose, como no podía ser de otra manera, con un triunfo 4-2 ante Olimpic - Sp. Francais. Después se embarcó en el buque "Marsella", viajó durante 30 días por alta mar hasta llegar al puerto de Buenos Aires el 12 de julio, donde el pueblo boquense los recibió como héroes, y la propia Asociación Argentina los reconoció como "campeones morales", permitiéndole sumar otra estrella más a su constelación de campeonatos.


El Boca "Reforzado" en tierras europeas: Antraygues, Bidoglio, Vaccaro, Médici,
Elli, Cochrane y Tesorieri. Agachados Tarasconi, Cerrotti, Garasini, Seoane, Onzari
y Pertini.



1925: Un cambio fundamental

En los lejanos comienzos el fútbol era una tumultuosa lucha entre diez que corrían desde cada lado detrás de la pelota.

Para evitar que el juego se limitara a un concierto de pelotazos sobre los arcos, buscando a los jugadores adelantados que podían aprovechar su posición para rematar al gol, se creó la regla del offside o fuera de juego. En un comienzo, estaba offside el futbolista que se hallaba delante de la pelota cuando ésta era jugada por un compañero, cualquiera fuese la ubicación de los defensores rivales. En 1866 se intentó suavizar la ley para favorecer a los delanteros y se estableció que el atacante no incurría en falta si tenía tres adversarios entre su posición y la valla cuando le hacían el pase. En 1907 quedó establecido que el jugador no estaba fuera de juego en su propia mitad del campo. En 1913 la regla tuvo un nuevo agregado: de saque lateral no había offside.

De todos modos, el juego se hacía cada vez más difícil para los atacantes, porque los defensores acudían al recurso de dejarlos en offside mediante el simple expediente de adelantar a uno de sus defensores, ya que atrás quedaban como reaseguro el otro defensor y el arquero. Bill McCracken, del Newcastle United fue el gran estratega del "one back game" (juego de un solo back) y al ser imitado por otros zagueros ingleses, el juego se fue haciendo más cortado.

En 1925, a propuesta de Escocia, el International Board aplicó una reforma destinada a hacer historia en la evolución del juego: bajó de tres a dos la cantidad de rivales necesarios para que un delantero no estuviera en posición fuera de juego. 


Fuente:https://www.elgrafico.com.ar/articulo/%C2%A1habla-memoria!/34760/historia-del-futbol-argentino-por-juvenal-capitulo-v-%281920-1925%29

martes, 2 de abril de 2024

HISTORIA DEL FÚTBOL ARGENTINO, POR JUVENAL. CAPÍTULO IV (1905-1919)

La pasión por el fútbol se extiende por el país, en pocos años nacen cientos de clubes. Termina la era Alumni y nace el ciclo magistral de “La Academia”. Mientras se divide el fútbol argentino se inician los torneos sudamericanos.


Sabaleros, calamares, pincharratas y funebreros

Proliferan los clubes nacidos para jugar al fútbol en todo el país. El 5 de mayo de 1905 aparece Colón de Santa Fe, y dos años más tarde, el 15 de abril de 1907, nace Unión en la misma ciudad. A orillas del Paraná se irá forjando la tradicional rivalidad entre "sabaleros" y "tatengues".

El 25 de Mayo de 1905, muchachos de la Recoleta, felices por haber acertado varios ganadores en el Hipódromo Nacional jugándole al potrillo Gay Simon, le dieron vida a Platense. Se reunieron en la esquina de Callao y Posadas, juntaron los pesos retirados de la ventanilla y le buscaron nombre al club. Llamarlo Gay Simon sonaba muy burrero. Optaron por Platense, como el stud del caballo ganador, y tomaron sus mismos colores blanco y marrón. Decidieron instalar su cancha en Retiro, en Leandro Alem y San Martín, donde años más tarde funcionaría el Parque Japonés. Era un terreno desparejo y anegadizo, que en los días de lluvia se ponía imposible. Los jugadores de Platense quedaban tan sucios de barro que comenzaron a llamarlos "calamares". Y un día que les tocó perder, una crónica de la época tituló: "Se comieron a los calamares en su tinta". Años después, la Municipalidad les dio en concesión un amplio solar en las calles Blandengues y Manuela Pedraza, donde Platense realizó la mayor parte de su campaña profesional. En 1913 ya estaba en primera división. La querida cancha de Manuela Pedraza y Crámer fue inaugurada el 9 de julio de 1917. El 4 de agosto de 1905 nació un nuevo club en La Plata: Estudiantes. El equipo "pincharrata" —ya explicaremos por qué se ganó ese apodo— sería el primer cuadro no enrolado en el grupo de los grandes, capaz de ganar un campeonato de la AFA, una Copa Libertadores de América y una Intercontinental.


25 de Mayo de 1905. Nace el club que tomó su nombre y colores del stud Platense,
al que pertenecía el potrillo Gay Simon. Este equipo es de 1913.
Arriba: Colombo, Bellinzona, Perico, Abraham Pérez, Martínez, Ferreiro. Abajo:
Pisa, Annaratone, Adán Pérez, Sinigaglia, Cotero. En esa época era su presidente Germán Guasone, gran árbitro del amateurismo criollo.


Chacarita Juniors surgió el 1° de mayo de 1906, día de festejo en el lugar donde nació: un comité socialista de Villa Crespo. Tomó sus colores de esa bandera política: camiseta a rayas negras, rojas y blancas. Sería el segundo de los cuadros llamados "chicos" destinado a conquistar brillantemente un campeonato en 1969. También en 1906 se fundó Defensores de Belgrano, y en Rosario, el tradicional Central Córdoba, la cuna futbolística del gran Gabino Sosa y el virtuoso Vicente de la Mata.


El 4 de agosto de 1905 le salió la contra a Gimnasia y Esgrima en la ciudad de las diagonales: surgía Estudiantes de La Plata. Veinticinco años más tarde, el club
que usaba los colores del viejo Alumni presentó una delantera inolvidable. Era la línea de "Los Profesores" que integraban Miguel Angel Lauri, Alejandro Scopelli, Alberto Zozaya, Manuel Ferreira y Enrique Guaita. Para la afición eran Flecha de
Oro, el Conejo, Don Padilla, el Piloto Olímpico y el Indio. En la década del
treinta, Guaita fue transferido a Italia, integró la Squadra Azzurra que ganó el Mundial de 1934 y allá lo llamaron el Corsario Negro.


Forzosos de Almagro

A fines de 1907, los "vagos" de los barrios de Almagro y Boedo constituyeron un equipo al que llamaron "Los Forzosos de Almagro". Alguien dijo que la noticia debían anunciarla en el diario "La Argentina", con lo que bastaba una nota, aunque al pie de la misma debía estamparse un sello. Federico Monti juntó el dinero entre los vecinos (7 pesos y 25 centavos) y asunto arreglado. Los "Forzosos" jugaban en las calles, hasta caer uno de ellos bajo las ruedas de un tranvía de la línea 27. La escena fue presenciada por el padre Lorenzo Massa, quien, comprensivo y bondadoso, les ofreció una solución: que las prácticas tuvieran lugar en un terreno contiguo a la capilla San Antonio, en México entre Quintino Bocayuva y Treinta y Tres. Los chicos devolverían la atención concurriendo a misa y a las clases de catecismo que dictaba el padre.


Los Forzosos de Almagro en pose, allá por 1907. Ellos fueron la base del futuro
San Lorenzo. El team que jugaba por la Liga Don Bosco, arriba: Nicolás Romero,
José Vázquez (arquero suplente), José Coll; en el medio: Federico Monti, Aníbal Assali, José Gorena; abajo: José Colazurdo, Manuel Maidana, Francisco Xarau,
Julio Maidana, Luis Gianella. Falta el arquero titular, Luis Manara.
Un año después nacía San Lorenzo.


Aceptado el trato, realizaron una asamblea para hallar un nombre más serio. Se someten a votación varias denominaciones ("El Centinela", "El Ariete", "El Invencible") hasta que se impone la moción de bautizar al club con el mismo nombre del sacerdote, más la adición barrial de Almagro, quedando San Lorenzo de Almagro. Con lo de "San" los asambleístas pretendieron tributar un homenaje a su benefactor, pero éste lo transfirió como un acto de reverencia a uno de los primeros mártires de la Iglesia, con lo cual todos se dieron por satisfechos. Fue el 1° de abril de 1908.


El padre Lorenzo Massa, uno de los inspiradores de San Lorenzo
de Almagro, fundado el 1° de abril de 1908.


El color de la camiseta nació borravino con puños y cuellos blancos. Un año más tarde se hizo azul y grana.


El globo de Patricios

"Un pedazo de barrio, allá en Pompeya/ durmiéndose al costado del terraplén..." "Mientras sueño en los ojos aquellos/ de la avenida Centenera y Tabaré." "Pompeya y más allá la inundación..."

Así, como, en las recordadas estrofas de Hornero Manzi, nace Huracán un 10 de noviembre de 1908. Un grupo de pibes, alumnos del colegio Luppi, aquel donde también estudiara el gran Homero, concertaban sus primeros partidos en un solar situado en Cachi, entre Traful y Ancaste. Surgieron varios nombres para el bautismo: Verde Esperanza, Defensores de Villa Crespo, Defensores de Nueva Pompeya y otros más. Pero la figura nacional de Jorge Newbery se vincula con los proyectos de esos muchachos y resuelven, en definitiva, bautizar al club con el nombre de "El Huracán", como el famoso globo de la travesía... Jorge Newbery fue para la naciente institución un verdadero protector, ya que, entre otros favores, consiguió un permiso municipal para trasladar a la calle Almafuerte el campo de juego.


En la década del veinte, el gran rival de Boca Juniors en la Asociación Argentina
fue Huracán. Ganó sus campeonatos del amateurismo impulsado por la eficacia de una gran línea de ataque. La que formaban Adán Loizo, Juan Espósito, Guillermo
Stábile —el Filtrador—, Angel Chiesa y Cesáreo Onzari.


Los tramos iniciales de la aventura de los chicos del barrio Sur fue muy estrecha en lo económico, a tal punto que cuando llegó la hora de hacer el primer sello, sólo les alcanzaba el dinero para confeccionarlo con seis letras. ¿Cómo lo resolvieron? Pudieron comprarlo, pero con esta inscripción: Uracán... La "hache" inicial se quedó en el tintero, como lo imponía la pobreza financiera de los fundadores del Globito...


1910: El fortín de Villa Luro

El doctor Nicolás Martín Moreno, cuando fuera entrevistado hace 55 años por el periodista Félix Daniel Frascara para la revista EL GRAFICO, detallaba de esta forma la fundación de Vélez Sarsfield: "Eramos tres muchachos, más o menos de la misma edad. Julio Guglielmone, Martín Portillo y yo. Casi todo Vélez Sarsfield era un enorme potrero. Una de esas tardes en que íbamos a jugar, nos sorprendió una lluvia fuerte y, sin ánimo para ello, nos refugiamos en el túnel de la estación Vélez Sarsfield (actualmente, Floresta) del Ferrocarril Oeste. Estábamos los tres que he nombrado. La oportunidad era magnífica para resolver un asunto del que habíamos hablado otras veces: fundar un club y jugar de veras, con cancha marcada, arco en forma, y hasta camisetas...".


La primera década del siglo culminó con la fundación de
Vélez Sarsfield el 10 de enero de 1910. Su primera camiseta
fue blanca. Luego se vistió de azul.
En 1913 adoptó los colores de la bandera italiana:
rayas verticales rojas, blancas y verdes.
Así apareció Victorio Spinetto en la tapa de
EL GRÁFICO, junto al zaguero boquense Etcheverry en 1933.


De todos los baldíos circundantes, los fundadores eligieron la manzana trapezoidal comprendida por las calles Ensenada, Provincias Unidas (hoy Juan Bautista Alberdi), Mariano Acorta y Convención. Allí se colocaban y se retiraban los arcos los días de partido, porque nadie podía garantizar su permanencia. Los jugadores se cambiaban detrás de los árboles, no muy lejos de la chacra de los Olivera (hoy Parque Avellaneda).

La primera camiseta velezana fue blanca, después se adoptó una azul y en 1913 se optó por una camiseta italiana. Tricolor, a rayas verticales, verdes, rojas y blancas, casaca con la que luciera su enorme bravura la figura patriarcal de Victorio Spinetto.


1911: El adiós de Alumni

Alumni es como un meteoro fugaz en el cielo de nuestro deporte. Su ciclo apenas supera los diez primeros años del siglo. Tras ganar el noveno título, sus jugadores resuelven disolver el equipo. Algunos de sus integrantes quieren continuar sus estudios, otros dedicarse a sus trabajos, varios son administradores de estancias, y la mayoría siente que ya no tienen las mismas ganas de seguir compitiendo. Se van como llegaron: campeones.

Junto a los hermanos Brown, han pasado por Alumni el centro delantero Arnaldo Watson Hutton y el famoso arquero José Buruca Laforia. En la misma época, han descollado otros notables jugadores: el puntero izquierdo José Viale, jugador rosarino a quien quisieron contratar los ingleses, lo mismo que a Jorge Brown, el científico centromedío Ratcliff, el goleador Maximiliano Susan, autor de los cuatros goles de un triunfo sobre los uruguayos, y el puntero derecho Leonard, creador de la jugada que se llamó la "bicicleta".

Desaparecido Alumni de la escena, el incipiente fútbol criollo sufre su primera división a nivel organizativo. En 1912, varios clubes deciden separarse de la entidad madre, formando la Federación Argentina. La Argentine Football Association traduce su denominación al castellano, llamándose Asociación Argentina de Fútbol. Comienzan entonces a jugarse dos campeonatos por año, pero asoma un protagonista excluyente de la nueva etapa que se abre.


El fútbol dividido

Racing había logrado el ascenso a primera ganándole la final de 1910 a Boca Juniors por 2 a 1. En 1912, con el fútbol dividido, Quilmes Athletic Club obtiene el título de la Asociación, y a raíz de esa conquista resulta ser el más viejo de los clubes en actividad que ganó un campeonato de primera categoría. Ese mismo año, por el torneo de la Federación, triunfa Estudiantil Porteño.

En 1913 se producen tres hechos de gran trascendencia para el futuro del juego entre nosotros: Racing Club inicia su serie triunfal, conquistando el torneo de la Asociación, Estudiantes de La Plata vence en el que organiza la Federación y Boca Juniors logra su ascenso a primera. Ese año se registran otros sucesos de singular importancia. El 2 de diciembre de 1913 se inaugura en Buenos Aires la primera línea de subterráneos, en su tramo Plaza Mayo-Once, ampliado el 1° de julio de 1914 a Primera Junta. Aparte de convertir a nuestra ciudad en una de las principales capitales del mundo, ese moderno medio de transporte será el vehículo que utilizarán los aficionados para concurrir a las canchas, cada vez en mayor cantidad. También en 1913, durante el encuentro por la Copa Lipton entre argentinos y uruguayos, el centro delantero Maximiliano Susan, figura consular de Estudiantes de Buenos Aires, marca los cuatro goles de nuestra Selección.

En 1914, Estudiantil Porteño se impone en el torneo de la Federación y Racing Club gana otra vez el que realiza la Asociación. Se perfila el nuevo gran equipo del fútbol criollo. Y su predominio se acentuará en forma absoluta a partir de 1915, cuando las dos entidades vuelven a fusionarse bajo el manto de la Asociación Argentina de Football.


Un juego de caballeros

Para pintar el espíritu con que se jugaba en aquellos tiempos, citamos la anécdota acaecida en un partido internacional disputado el 27 de setiembre de 1913 entre argentinos y brasileños. Escenario: la cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, en Palermo. Motivo: está en juego una copa donada por el general Julio Argentino Roca.

Leonardi, jugador de Estudiantes de La Plata, convierte un gol tocando la pelota con la mano. La acción ha sido tan rápida que el árbitro y el público no advierten lo ocurrido. Pero la ha visto el linesman Galup, argentino, hombre de Estudiantes, y junto con nuestros futbolistas se dirige al referee para pedirle que anule el tanto.

Por esa época, los brasileños son alumnos de los rioplatenses. En 1908, un combinado argentino ha realizado una gira por el Brasil, visitando San Pablo, Río de Janeiro y Santos y jugando siete partidos. Empata el primero y se adjudica los seis restantes, metiendo 31 goles y recibiendo sólo 6 en contra.


El ciclo magistral

Racing iguala el primer puesto de la sección "A" con River Plate al terminar la competencia de 1913. Lo derrota por 3 a 0 en el desempate y juega la final contra San Isidro, al que supera por 2 a 0 para ganar el primero de sus nueve títulos del amateurismo.

Revalida esa conquista al año siguiente. Termina invicto su campaña de 1914, con once partidos ganados y uno empatado. Suma 23 puntos y aventaja por dos a Estudiantes de Buenos Aires. En 1915 vuelve a triunfar sin una sola derrota, tras jugar 24 partidos y vencer en 22. Supera así a San Isidro porque ha convertido 93 goles, algo excepcional, más de cuatro por fecha, y su escolta ha conseguido 72, once tantos menos.

En 1916, el cuadro de Avellaneda sigue arrasando. Nadie puede discutirle el mote que lo consagra como la Academia del fútbol argentino. Gana el título con 34 puntos conseguidos sobre 42 posibles, pero ha concedido dos derrotas. Son las primeras en el curso de tres temporadas. Segundo sale Platense, con 30 puntos, y tercero River Plate, con 29.

Ganará otros tres campeonatos consecutivos en 1917, 18 y 19.Pierde un solo encuentro en 1917 y resulta invicto en los dos siguientes. Estos son los detalles de esas notables campañas:

En 1917 obtiene 35 puntos sobre 40 posibles, con 16 triunfos, 3 empates y una caída. Marca 54 goles y le meten nada más que 4. River, el subcampeón, ha señalado 35, 19 menos que la Academia. Boca, el tercero, ha convertido 42.

En 1918, sobre 19 partidos, gana 17, empata 2, mete 49 tantos y le marcan 9, una diferencia de casi 5 a 1 realmente fantástica. Lo escolta nuevamente River con once puntos menos y 30 goles marcados, en tanto que Boca, otra vez tercero, ha metido 3

En 1919, ocho fechas del torneo se juegan con participación de todos los equipos de primera división. Al suspenderse la competencia, Independiente está arriba con 14 puntos y Racing lo sigue con 11. Ninguno de los dos taitas de Avellaneda ha perdido un encuentro. Se constituye la Asociación Amateurs de Football con los equipos más representativos y se juega un torneo de trece fechas. Lo conquista Racing ganando todos sus compromisos, con 43 goles convertidos y en contra. Sale segundo Vélez Sarsfield, que ya empieza a codearse con los más encumbrados, con 8 puntos menos que la Academia, igual cantidad de goles recibidos pero sólo 21 tantos marcados.


Números con relleno humano

Los números finales de la etapa gloriosa hablan por sí solos. Conquistó 8 títulos sobre 9 posibles. Jugó un total de 167 partidos, de los que ganó 141, igualó 19 y sólo perdió 7. Marcó 447 goles y sólo le señalaron 66.


Alberto Ohaco


Racing afirma la conquista de siete campeonatos consecutivos sobre un homogéneo juego de conjunto y grandes jugadores: Alberto Ohaco, el estratega del equipo por su clarividencia y depurada técnica; Francisco Olazar, centre half de juego dominante y vigoroso; Pichín Hospital, pícaro, gambeteador, desequilibrante; Armando Reyes, impasable de alto y de bajo; Alberto Marcovecchio, centre forward oportunista que espera la pelota entre los backs contrarios para meterla en la red; Zoilo Canaveri, wing derecho de juego clásico, figura de Racing durante varias temporadas para integrar, una década más tarde, un celebrado quinteto delantero de Independiente. En esos años, la Academia presenta el gran ataque del fútbol criollo: Canaveri, Ohaco, Marcovecchio, Hospital y Juan Perinetti.


Allá en los pagos del sur

Al sur de Avellaneda, en la línea Temperley del Ferrocarril Sud, han seguido surgiendo entidades modestas y entusiastas que van forjando la historia del fútbol criollo. El 1° de junio de 1906 nació Talleres, tomando el nombre de la estación que más tarde sería, hasta hoy, Remedios de Escalada. El primer día de enero de 1912 apareció Temperley. Y en 1915, los dos clubes de la populosa Lanús, que todavía dependía de la Municipalidad de Avellaneda. El 3 de enero nace Lanús. Y el 12 de setiembre, El Porvenir. Uno al este de la vía férrea. El otro, al oeste. Lanús tuvo entre sus fundadores al arquitecto Carlos Pointis, encargado de diseñar su camiseta color granate que alguna vez, a mediados de los cincuenta, llenó las canchas con un fútbol de alta categoría, con aquel equipo que por su virtuosismo mereció ser llamado "los Globetrotters".

De Talleres salió el gran capitán de la Selección Nacional de la época de oro, los inolvidables años cuarenta: José Salomón, un back derecho de excepción.


1916: Nacen los sudamericanos

Tres noveles asociaciones, por ese entusiasmo que genera la práctica de este deporte como por la vecindad existente entre ellas, se pusieron de acuerdo para realizar un ensayo de Sudamericano. Esto ocurrió en mayo de 1910 en Buenos Aires, formando parte de los fastuosos festejos argentinos por el Centenario de su vida independiente. La respuesta fue positiva y a partir de entonces se fueron barajando posibilidades acerca de la necesidad de ampliar aquella prueba.


Equipo Argentino que conquistó el Sudamericano de 1921: Tesoriere, Delavalle,
Solari, Alfredo López, Bearzotti, Celli; (abajo)) Calomino, Libonatti,
Gabino Sosa, Echeverría, Chavín.


De ese triangular fueron protagonistas los seleccionados de Argentina, Chile y Uruguay. El dueño de casa se apuntó dos victorias por 5-1 ante Chile y por 4-0 frente a Uruguay. Este representativo, a su vez, venció a Chile por 3-1.

Se consagró campeón la Selección de Argentina, cuyos dirigentes se vieron incentivados por el éxito obtenido. Seis años después, nuevamente en Argentina se jugó el campeonato extraordinario y al ario siguiente, en 1917, la primera Copa América.

A manera de ensayo se realizó el primer Campeonato Sudamericano de Fútbol en Argentina Se disputó del 2 al 17 de julio de 1916. Campeón resultó el seleccionado de Uruguay. El torneo tuvo carácter extraordinario. La primera Copa América oficial de la historia se disputó en Uruguay del 30 de setiembre al 14 de octubre de 1917. Campeón fue la selección de Uruguay, que venció a Argentina 1 a 0 en el partido decisivo, con gol de Héctor Scarone. Los albicelestes resultaron segundos. Vencieron 4 a 2 a Brasil (2 de Ohaco, Calomino y Blanco) y 1 a 0 a Chile (García en contra de su valla).

El Sudamericano de 1919 se disputó durante el mes de mayo en Río de Janeiro. Era la segunda versión de la Copa América, aun cuando Brasil tuvo que apelar a un partido extra para ganar el certamen, puso en marcha su rico engranaje futbolístico. Argentina desilusionó. La vencieron Uruguay y Brasil.


1919: El nuevo cisma

Un año antes, 1918, ha terminado la Gran Guerra y el mundo se asoma a tiempos de paz. Sin embargo, estalla la conflagración en nuestro fútbol. A principios de setiembre de 1919, se produce una nueva escisión y se alejan de la Asociación Argentina de Football la mayoría de los equipos que participan del campeonato para formar la Asociación Amateurs de Football, donde organizan un campeonato de una sola rueda que conquista el Racing Club. Los restantes clubes de la nueva entidad, enumerados por orden de colocación en el torneo, fueron éstos: Vélez Sarsfield, Atlanta, Defensores de Belgrano, River Plate, San Lorenzo de Almagro, Gimnasia y Esgrima La Plata, Independiente, Platense, Sportivo Barracas, Estudiantil Porteño, Tigre, San Isidro y Estudiantes de Buenos Aires.

En la Argentina se quedan Boca Juniors, Huracán, Porteño, Estudiantes de La Plata, Sportivo Almagro y Eureka. Juega su propio torneo que gana Boca, equipo ascendido a primera en 1913.

Con Boca Juniors surge el dominador de la década siguiente, el cuadro que acumulará títulos, gloria y popularidad hasta alcanzar el cenit con la gira de 1925 por el Viejo Mundo.


Fuente: https://www.elgrafico.com.ar/articulo/%C2%A1habla-memoria!/34727/historia-del-futbol-argentino-por-juvenal-capitulo-iv-%281905-1919%29



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