Talleres 1 Vs. Newells 3
Hoy Talleres congrego en el estadio Kempes una multitud
de hinchas, que se acercaron con la siempre presente ilusión de campeonar, y es
que, en este caso si hoy la “T” ganaba y Vélez empataba o perdía el título de campeón
quedaría en Córdoba.
En este contexto hoy jugaba Talleres, más local que
nunca, a sabiendas de que la misión era ganar y esperar que desde la capital
llegara la noticia de un mal resultado para Vélez.
Newells llegaba a Córdoba con siete bajas, además de ser
uno de los equipos con más derrotas en el campeonato, las malas lenguas
hablaban de un arreglo con Talleres para dejarse ganar, bueno, nada de esto fue
cierto.
El partido comenzó raro, los visitantes salieron con
cinco defensores, en un esquema que suele usar selecciones como Bolivia cuando
vienen a jugar de visitante ante la selección argentina, ya de entrada se
notaba que los rosarinos no querían perder.
El primer tiempo Talleres estuvo impreciso, las chances
mas claras las tuvo el visitante, al finalizar esta etapa el partido era empate
en cero.
Mientras tanto en Liniers Vélez ganaba por dos a cero a
un Huracán que ni fuerza le podía hacer al que a la postre se corono campeón.
A sabiendas de las malas nuevas los jugadores de Talleres
volvieron al campo de juego para jugar la segunda parte del encuentro.
La gente sabía que era difícil ser campeón, y más aún luego
de haber perdido puntos de manera ingenua, queríamos un triunfo de local para
cerrar un año de mierda signado por el olor a putrefacción del neoliberalismo
mas asqueroso que se conozca. El contexto social condiciona.
Talleres jugaba mal y fue cuando llegó el primer gol de
Newells, que daba muestras de que “tal vez” hayan estado incentivados para
ganar, la duda quedo saldada minutos mas tarde, Talleres empato el encuentro, y
más tarde llegaron dos goles mas del visitante, que, por la forma de festejar
se notó que estaban “entongados”.
Termino el partido, otro año que llega a su fin y otra
amargura para el alma albiazul, nada que no hayamos vivido antes, esto sigue.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario