Lanus 1 Vs. Talleres 1
De la paciencia al descontrol, las claves del empate de Talleres ante Lanús en Buenos Aires
Talleres manejó el partido, marcó en el cierre y cedió el empate en una ráfaga de desatenciones. El análisis de La Voz.
Talleres se traía tres puntos de oro desde la cancha de Lanús con un gol sobre la hora, pero... pasó lo inexplicable y a la “T” se lo igualaron. Fue un 1-1 que dolió. Estas fueron las claves del partido.
La ventaja. Lanús, campeón vigente de la Sudamericana, siempre representa un examen exigente para Talleres. En los últimos tiempos perdió más de lo que ganó, tanto en el Kempes como en la Fortaleza. Sin embargo, en este cruce, Talleres logró reducirlo a una expresión futbolística mínima y terminó ganándole con el gol de Martín Río, a poco de ingresar, igual que su asistidor Rick. Hasta ese momento le había quitado la pelota al local y generó un puñado de ataques importantes y serios. El orden y la paciencia le permitieron encontrar el gol en el final.
Lo inexplicable. Lo dijo el propio Carlos Tevez. En un par de minutos, cuando Talleres debía sostener la ventaja, se desarmó en la Fortaleza. Perdió la pelota, el orden y le ofreció los espacios para que Lucas Besozzi y Dylan Aquino armaran la jugada del empate. Talleres se marchó amargado por los puntos que dejó escapar, como si no pudiera desprenderse de muchas de las imágenes que dejó un 2025 muy pobre desde el juego y desde la administración de la ventaja. Sigue siendo un Talleres inicial, con más por aprender que por enseñar.
A Talleres se le escapó el triunfo sobre el final, perdió dos puntos y lo lamentó
La “T” tuvo paciencia para lograr el 1-0 ante Lanús, de visitante, en el descuento por el tanto del recién ingresado Martín Río. Sin embargo, le faltó orden en el cierre mismo y Dylan Aquino llegó al 1-1.
Sigue siendo un Talleres inicial, de ensayo y error, que va haciéndose camino al andar. Ganar este lunes en la Fortaleza era meritorio, más allá de mantuvo a raya a una expresión futbolística que siempre le cuesta como es Lanús, uno de los protagonistas de la Zona A del Apertura. Hizo lo más difícil, tuvo esa paciencia, pero regaló la ventaja en el final mismo.
El 1 a 0 conseguido en el descuento por el cabezazo de Martín Río, con mucho sacrificio, le duró minutos. Solamente contaba el hecho de hacer circular la pelota. No pudo hacerlo y Dylan Aquino aprovechó el espacio que le dieron para patear y el estatismo de un Guido Herrera que había estado muy activo.
La “T” perdió dos puntos al final, pero desde el juego alivió las cargas que tenía por las derrotas ante Vélez y Platense. Quedan varios objetivos de juego pendientes, reinvenciones que se demoran, refuerzos que faltan, rendimientos individuales que deben potenciarse para que la película del 2026 no sea la misma del 2025.
Es un Talleres inicial, por ahora, con lesiones que tambien atentan contra el rendimiento y la puesta a punto. Ayer fue Valentín Depietri, antes Bruno Barticciotto, Diego Valoyes y Gómez.
Viene mejor Talleres
Talleres arrancó su partido con Lanús intentando imponer condiciones. No fue el partido ida y vuelta que muchos imaginaban, pensando en otros juegos entre dos equipos que se conocen mucho.
Le quitó la pelota a Lanús, forzó pérdidas, cortó su circuito de juego y fue paciente para llegar tocando. Marcelino Moreno y Eduardo Salvio pasaron desapercibidos, Agustín Cardozo quedó muy solo y las proyecciones de Sasha Marcich (nueve asistencias en 2025) no fueron posibles.
Con Juan Sforza y Matías Galarza, la “T”recuperó la pelota y la administró bien. Es más el ex Argentinos Juniors llegó más cerca del área y hasta se animó a tirar al arco. Ulises Ortegoza, corrido a la derecha de la dupla de volantes centrales, intentó sorprender desde la izquierda con diagonales. En la otra banda, Giovanni Baroni también debía hacer algo similar y mucha movilidad para Ronaldo Martínez y Valentín Depietri.
Además del tiro de Galarza, hubo otro de Depietri y uno más de Ortegoza. Talleres circuló bien y lo preocupó al cuadro granate, cuyo entrenador Mauricio Pellegrino lucía muy serio porque no era el trámite deseado. Tuvo que esperar agazapado, esperando que la “T” perdiera el orden.
Talleres estaba más cerca, pero esa disposición que incomodó al rival, alejó a Baroni del protagonismo habitual. Casi preso de la raya de cal.
Lanús respiró aliviado aunque el precio fuera perder las subidas de Marcich y también activó otro movimiento, casi sobre el cierre del primer tiempo, cargo de Moreno. El talentoso volante granate pudo ganar la espalda del “doble 5” albiazul, luego le marcó el pase a José Canale, Gabriel Báez llegó tarde y tuvo que salir Herrera para atorarlo. Después, fue Salvio el que se le posteó al ex-Nacional, lo hizo pasar de largo y volvió a salvar el capitán albiazul.
El cierre del primer tiempo cayó justo para poder definir si Talleres confiaba en las prestaciones de la apuesta inicial o darle otro vuelo, que contemplara más al pibe Baroni.
Talleres siguió bien
En el complemento, Pellegrino dispuso el ingreso de Felipe Peña Biafore por Agustín Medina para tratar de recuperar la pelota.
Sin embargo, el trámite del partido no cambió ya que Talleres persistió en el objetivo de generar los espacios para poder profundizar en ataque. Mientras perseguía ese objetivo, vino una mala noticia: Depietri corrió una pelota que le tiró Ortegoza, sufrió un tirón y debió salir para que ingresara el juvenil Valentín Dávila.
El pibe logró exigir a Losada, en base a una guapeada, como una muestra de que el fondo local no era una garantía de imbatibilidad. Igualmente el panorama seguía siendo igual para Talleres: el manejo de Galarza, pero con poca compañía (quizás puedan contarse las subidas de Báez) y nada de profundidad.
El conformismo también ganó al local y el partido comenzó a diluirse. La última en serio fue de Moreno quien le ganó la espalda a Báez, su centro le cayó a la cabeza a Peña Biafore, quien erró de manera increíble.
Emociones en el cierre
Talleres llegó al final con el orden que aún conservaba, pese al cansancio y con la idea de los cambios podían darle una solución, sobre todo de pelota detenida un punto débil para el local.
Vino el córner de Rick y Martín Río cabeceó al gol. Era la victoria, pero Lanús tenía a Lucas Besozzi y a Dylan Aquino. La “T” los dejó libres y el triunfo se convirtió en empate para lamento albiazul.
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